domingo, 26 de octubre de 2008

'Alter ego'

Asegurar casi con el valor de una verdad universal que en muchos aspectos de la vida hay un doble rasero no sorprende a nadie, por colitis mental que se padezca. Así sucede desde lo vital a lo banal. Precisamente, más cerca de lo banal que de lo vital y presa de ese doble rasero que todo lo juzga, hasta el más ínfimo cotilleo, está el ejemplo de Sarah Palin, la candidata republicana a la vicepresidencia de la Casa Blanca. Toda una estrella mediática a la que no le falta de nada y de la que aquí se habla tanto como del falso secuestro del novio de Falete. Polémica con Hugo Chávez, caretas de Halloween, concurso de strippers parecidas a ella en Las Vegas e incluso una película porno producida por el magnate Larry Flint que se estrenará la misma noche electoral, el 4 de noviembre, entre otras cosas, forman parte de su curriculum. Los progres de Europa, todos esos que no pueden votar y que de hacerlo lo harían a favor de Barack Obama, la desprecian y no les importa que sea presa de todo tipo de dardos, tal vez porque en el fondo les pone. Seguro que más de uno estará atento al estreno de ¿Quién se está tirando a Paylin?, protagonizada por una actriz porno llamada Lisa Ann, que guarda un enorme parecido con la gobernadora de Alaska, y que dará vida a Serra Paylin, el alter ego de Sarah Palin. Mientras, la derecha norteamericana, en especial la de esos estados de la llamada América profunda, que no tienen nada que ver con el Nueva York de Sinatra, la adora y su presencia en programas de televisión atestigua su tirón,…¿qué quieren que les diga? Lo único que se me ocurre es que puestos a elegir prefiero el alter ego del siempre recordado director francés François Truffaut, es decir Antoine Doinel, personaje interpretado durante varias décadas por Jean-Pierre Léaud. Claro que la llamada Nouvelle Vague que acabó con el encorsetado cine francés de hace casi cincuenta años nada tiene que ver con las superproducciones de Hollywood. Por eso, me viene a la cabeza que un día conocí a un personaje berlanguiano que se pasaba las noches viendo como podía, ya que utilizaba unos anteojos debido a sus problemas visuales, películas porno. Seguro que el 4 de noviembre hubiera optado por el alter ego de Palin, porque ni Obama ni McCain le ponen lo más mínimo. Neorrealismo puro

domingo, 19 de octubre de 2008

'Matrix' judicial

Una exposición recién inaugurada en Londres parece zanjar de manera definitiva las dudas acerca de una de las fotos más famosas de Robert Capa que se convirtieron en icono de la Guerra Civil española. El miliciano que cae fulminado en Cerro Muriano, llamado Federico Borrell, y que Capa captó con su cámara Leica con maestría es probablemente una de las imágenes que mejor han ilustrado una contienda fraticida. Pero mientras que los contactos desaparecidos durante décadas siguen apareciendo aún en nuestros días, aquí el juez Baltasar Garzón se dedica a lo suyo. No sé si ha sido por un ataque de sincronicidad, del que hablaba el psicólogo Jung, es decir la coincidencia en el tiempo de dos o más sucesos no relacionados y que tienen el mismo significado para el receptor de los mismos. Puede que haya llegado a sus manos, y no lo sepamos, alguna de las maletas que Juan Negrín se llevó con fotografías de Capa, Taro y Chim, que coincidiendo con la presentación de un libro sobre detención del dictador chileno Augusto Pinochet y la Ley de Memoria Histórica hayan propiciado al magistrado la sincronicidad necesaria para declararse competente para investigar las desapariciones del Franquismo. Lo malo es que Garzón, pone en marcha un matrix judicial que le ha servido para equiparar el franquismo con el exterminio nazi saltándose a la torera la Ley de Amnistía de 1977 y la Constitución. Abrir agujeros de este calibre en la memoria histórica no le hace ningún favor a nadie. Facilitar sin ruidos mediáticos ni egocentrismos que cada cual entierre de manera digna a sus familiares y desaparecidos en la Guerra Civil y la Posguerra estimularía la concordia y para ello no es necesario un juicio de Nuremberg en la Audiencia Nacional. A este paso, una vez demostrado que la foto de Capa fue tan real como la Guerra Civil y el Franquismo si se pide el certificado de defunción de Franco o del General Mola, también se podrían reclamar del Capitán Alatriste –con permiso de Arturo Pérez Reverte, claro-o del mismísimo Duque de Alba. Al fin y al cabo, la cruel fama de traganiños de los Tercios de Flandes es más que una leyenda negra. Antes o después el tiempo pone límites y puestos a juzgar... ¿hasta dónde se llegaría?

sábado, 11 de octubre de 2008

'Compro oro'

Los hombres-anuncio tienen sus días contados y su fecha de caducidad está escrita en forma de ordenanza municipal. Quienes quieran verlos en acción aún están a tiempo. No tienen más que acercarse por la calle Preciados o la Puerta del Sol de Madrid para comprobar la terrible vejación a la que son sometidos con el objetivo de ganarse la vida y llevarse al cuerpo un bocata de calamares y un vermut de grifo, de los de toda la vida de los madriles. Para ellos aquello que escribió Jean Paul Sartre de que “el hombre está condenado a ser libre” les debe sonar a chino, que lo suyo es la compraventa de oro y que les dejen de filosofías. Aunque en realidad ni ellos ni nadie tienen libertad para dejar de ser libre, ni siquiera los ideólogos de esta ordenanza que pretende poner fin a un trabajo que ataca la dignidad humana. En ese afán por regular y poner normas a todo lo que rodea la vida cotidiana, Gallardón y Ana Botella han emprendido ahora una cruzada moral para que se acabe con la ‘vejación’ de los hombres-anuncio. Pero no estaría mal que se dieran una vuelta por la calle Montera o a la Colonia Marconi donde hay mujeres obligadas a ser vejadas de verdad y sin contemplaciones. En un mundo donde casi todo es apariencia, donde no hay persona que camine con su camisa o chándal de marca, ahora los que sobran son los hombres-anuncio. ¿Pero acaso Fernando Alonso o los gladiadores modernos del deporte no son hombres-anuncio en toda su extensión? Vamos, que lo chic mola y lo otro sobra. Precisamente ha tenido que ser en la misma semana en la que la Bolsa se ha dado un batacazo sin precedentes cuando al alcalde de Madrid se le ha ocurrido la genial idea de cortar el canal publicitario de muchas personas que al no poder llegar a final de mes tienen como solución empeñar los oros de la abuela. Tal vez por ello no sería mala idea que si se considera que ofrecer mercadeo de oro entre la gente atenta a la dignidad que se cambie el anuncio por el de la exposición que el maestro Rembrandt va a protagonizar en el museo del Prado y que el martes inauguran los Reyes de España. Seguro que a ellos no les importaría, ni a Gallardón tampoco. Y es que Rembrandt, al fin y al cabo, es oro puro.

jueves, 9 de octubre de 2008

Balones fuera

Mientras los ayuntamientos se las ven y se las desean para cuadrar las cuentas relativas al capítulo I, el de los gastos de personal que asegura el pago de las nóminas, y la pablara congelación se extiende de norte a sur como reflejo de las políticas de austeridad económica por la crisis, la Comunidad de Madrid y el Gobierno central siguen igual que en los últimos años. El desencuentro y el despecho marcan la relación entre ambas administraciones que han hecho de la dependencia, más que una virtud una condena. La última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera lo pone de manifiesto. Tanto el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, como el consejero de Hacienda, Antonio Beteta, salieron como entraron. El primero sin decir cuándo habrá un nuevo modelo de financiación autonómica y el segundo clamando al cielo que el Gobierno pague los anticipos que en el caso de la Comunidad de Madrid son 418 millones de euros para financiar la Sanidad. Ignacio González, vicepresidente y portavoz regional, tomó el testigo de Antonio Beteta para denunciar el incumplimiento del Gobierno central y la táctica de Solbes, que “lo único que hace es echar balones fuera”. El número dos de Aguirre, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, volvió a criticar la actitud del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que según él margina a las comunidades autónomas gobernadas por el PP, “y especialmente a Madrid”. En este sentido puso sobre la mesa que ya no se trata sólo de que Pedro Solbes desconozca cuando va a haber un nuevo modelo de financiación autonómica, sino que se han celebrado reuniones bilaterales con representantes de comunidades autónomas, pero “no se ha avisado a Valencia y Madrid”. Además, Ignacio González lamentó que mientras están haciendo un esfuerzo de reducción del gasto en un periodo de crisis económica la única alternativa del Gobierno de ZP es permitir el endeudamiento de las comunidades autónomas. Y si Solbes ya echaba balones fuera al negar la crisis, de la que ahora nadie duda, Ignacio González, lamentó que hasta la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera no se sabía cuál iba a ser el escenario para elaborar los presupuestos ni el margen de endeudamiento. Al menos sabemos que serán austeros, lo que no es novedad, y que habrá que seguir esperando un nuevo modelo de financiación de las comunidades.
Ya que se trataba de echar balones fuera, Ignacio González mandó un esférico envenenado a Magdalena Álvarez, ministra de Fomento, que de paso sirvió para preguntarse donde están los 8.000 millones que Tomás Gómez, secretario general del PSM, prometió a bombo y platillo en un Plan de Cercanías. El portavoz regional calificó de “tomadura de pelo” que las inversiones en Cercanías en 2009 sean de 217 millones de euros “porque necesitaría 35 años para hacer realidad el plan que anunció Tomás Gómez”. Hubo más de un periodista que en ese momento buscó a Maleni en la sala de prensa y se acordó de su oratoria en el Congreso con una frase lapidaria que siempre le acompañará: “Eso no me lo dice usted en la calle”.

Pero los frentes que la Comunidad tienen abierto en su historia de desencuentro con el Ejecutivo central no se centran sólo a las cuentas. Las protestas por la privatización de la Sanidad y el acoso al consejero Juan José Güemes han abierto otro melón: los liberados sindicales. De los 173.000 funcionarios de la Comunidad de Madrid, hay unos 3.200 liberados, de los cuales 1.615 pertenecen a la Sanidad. Ignacio González se limitó a admitir que conoce” lo que se ha publicado en la prensa y que desde el cumplimiento de unas funciones reconocidas por la ley pero no “a ser agitadores profesionales”. Con la mente puesta en el vídeo en el que se difundían los datos de cuatro “agitadores”, el portavoz regional volvió a hacer un llamamiento a la responsabilidad de los representantes sindicales para que se acabe la “campaña de acoso brutal” a Güemes. Pero el mensaje que les envió, apoyado por el comunicado de los sindicatos profesionales contra la campaña de deterioro de la sanidad madrileña, sonó alto y claro en la Real Casa de Correos: “Estamos dispuestos al diálogo, pero no a que a través de la pretendida acción sindical se planteen cuestiones de índole política”. Mientras, a la espera de que llegue la calma, cada visita de Güemes a un hospital o un centro de salud se convierte en una fiesta, ruidosa o silenciosa, y hasta los pacientes ya se animan a contraprogramar a los manifestantes, como ocurrió el miércoles en el Clínico.

viernes, 3 de octubre de 2008

Profecía

Un titular periodístico, una hipótesis o una verdad universal. Entre estas posibilidades se mueven muchas de las cosas que rodean la vida cotidiana y que sólo con el paso del tiempo se comprueba si son ciertas o tienen que ver con las fallidas profecías de Nostradamus. Decir que “la Guerra Fría puede volver con John McCain”, como aseguran que susurró en petit comite José Luis Rodríguez Zapatero a un periodista de The New Yok Times, es un ejemplo. Puestas así las cosas también muchos tacharon de loco, casi de visionario, a Cristóbal Colón por su empeño en dejarse llevar por los alisios, esos vientos constantes y suaves de componente este, que le llevaron a descubrir el Nuevo Mundo. Los inquisidores quemaron en la hoguera a Miguel Servet por sus descubrimientos sobre la circulación sanguínea pulmonar. Y qué decir de Galileo Galilei, que desafió a la Santa Inquisición por defender que la Tierra giraba alrededor del Sol en unos tiempos en los que el planeta era el universo de todo. Las verdades nocivas escuecen entre las mentes estrechas, y más en aquellos años en los que el enfrentamiento entre la Ciencia y la Iglesia se pagaba con la vida. Ahora, al menos, la discusión entre lo público y lo privado no es cuestión de vida o muerte. Lo malo es que sólo el veredicto implacable de los años y los siglos da o quita razones porque, se quiera o no, al final todo se sabe. Puede que nuestros padres de la patria se empeñen en destapar el tarro de las esencias a la hora de prometer cosas políticamente correctas, ya sea un macrocentro de convenciones, una planta de plasma para residuos o una Ley de Dependencia con medios suficientes. Pero al final, las ocurrencias se pagan; y más en política. Lo grave es que fruto de sus errores dejen huella. Algo así es lo que le ocurrió al ladrón confeso del expolio de la Biblioteca Nacional. Durante tres años, ante los ojos de todo el mundo, birló de la Sala Cervantes varias láminas de la Cosmografía del geógrafo griego Ptolomeo. Casi todos los mapas fueron recuperados, aunque el rastro del robo permanecerá para siempre en los incunables y la huella del expolio ya es parte de la historia.

jueves, 2 de octubre de 2008

Nota 'patatera'

Blanco y en botella. El acertijo corre de boca en boca por la sede del Gobierno regional desde que Pedro Solbes presentó el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado y no hay nadie en los pasillos de la Real Casa de Correos que ignore la respuesta. Cuando hay alumnos que se mueren de nervios por saber si han aprobado un examen porque saben que en sus respuestas se han movido en la estrecha línea que separa el aprobado del suspenso, el Gobierno de la Comunidad de Madrid lo tiene claro, porque el profesor Zapatero les tiene manía. Y aprobar así, imposible. El mensaje no es nuevo, y no será la última vez que se oiga. Un periodista preguntó al vicepresidente regional y portavoz del Gobierno regional, Ignacio González, que pusiera una nota a la cantidad asignada a Madrid y éste tiró de boli rojo y en el extremo superior izquierdo del examen escribió. “Cero Zapatero, pelotero”. Y es que el lápiz de memoria con el que Pedro Solbes, ministro de Economía, se presentó en el Congreso de los Diputados para presentar los presupuestos para 2009, apenas hizo un hueco para Madrid entre sus megas. Las cuentas del Estado para el año que viene rebajan en 151 millones de euros la cantidad asignada a la Comunidad de Madrid, región que pierde un 23,36% de inversión entre 2004-2009, desde la llegada del nuevo maestro a La Moncloa. Si los responsables regionales llevan años lamentando a los cuatro vientos la marginación y asfixia por parte del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, los presupuestos de 2009 vuelven a cargarles de argumentos y cualquier oportunidad es buena para pregonarlo. “El PSOE castiga a los madrileños por tener un Gobierno del PP”, recordó Ignacio González. A este paso el famoso “cero patatero” tan utilizado por los responsables regionales para referirse a la ausencias de nuevas inversiones en Madrid por parte del Gobierno central va a tener que reinventarse. Esta misma semana, el consejero de Economía, Antonio Beteta, nada más conocer que Madrid recibiría 2.464,69 millones de euros en 2009, un 5,77% menos que este año, ya apuntó que se ha pasado del “cero patatero Zapatero” al “doble cero”, es decir, “al doble agravio”. Así las cosas, mientras las reacciones de los populares no se salen de lo esperado, Ignacio González también aprovechó para criticar que en esas cuentas previstas para Madrid, mientras no se invierte un euro en obra nueva hay “inversiones dudosas” como las relacionadas con un túnel en el estrecho de Gibraltar, un canal de olas o la restauración de ríos en la cuenca del Duero. Y si hay que hablar de nuevas autovías, BUS-VAO o del desinflado Plan de Cercanías, el consejo del número dos de Aguirre es claro: pregúntaselo a Magdalena Álvarez. Aunque con la que está cayendo en Fomento, entre filtraciones, faxes ocultos y comparecencias tumultuosas en el Congreso con un “a la salida te espero” incluido, cualquiera le pregunta a Maleni por las obras del tercer carril de la A-2 o las plataformas reservadas entre Madrid y Alcalá…
Mientras tanto, el Gobierno regional advierte de lo que viene mientras reitera por activa y por pasiva la incompetencia de Zapatero y sus ministros para hacer frente a la crisis con un presupuesto sin una sola medida de reactivación del empleo ni de contención del gasto público. El juego de la política tiene estas cosas, y los números los interpreta cada uno en virtud de sus colores, y en tiempo de crisis más aún. Pero, los datos del paro duelen, aunque esa aflicción va por partidos. Pero ayer la cifra oficial hablaba de 700.000 parados más y ya se oyen rumores de aumento de presión fiscal. Si se confirma o no ya se verá. De momento, los que van a engrosar también las listas del Inem, según Ignacio González, son los trabajadores de las empresas colaboradoras d la Seguridad Social si el Gobierno socialista mantiene esta medida contemplada en los presupuestos. Más leña al mono, vino a decir Ignacio González, para quien la supresión de las empresas colaboradoras de la Seguridad Social supone una presión añadida al sistema sanitario público madrileño. En este panorama, el consejero de Sanidad Juan José Güemes se ha convertido en objeto de deseo de los sindicatos, que volvió a verse envuelto en un nuevo intento de agresión. Hace una semana, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de los jueves, Ignacio González, hizo un llamamiento a los representantes sindicales para que no haya más actos violentos y que se corten cuanto antes. Esta semana se han repetido, y por si fuera poco hasta Güemes se ha referido a sabotajes en los hospitales, prueba evidente de que la tensión va in crescendo Habrá que ver si hay pruebas del altercado al consejero en su última visita al hospital Clínico San Carlos. La Fiscalía está en ello y sus responsables no entienden ni de bolis rojos ni de ceros patateros.