jueves, 27 de diciembre de 2012

Año de Murphy


Lo que toca en fin de año es escribir de los doces meses que se van.  Si por mí fuera dejaría esta columna vacía, sin una sola letra. Pero este periodismo denostado hasta límites insospechados no para. A fin de cuentas somos presos de lo mismo que proclamaba Andrés Calamaro en El Cantante, cuando decía eso de que  “y nadie pregunta si sufro si lloro si tengo una pena que hiere muy hondo”.  Tenemos que actuar sí o sí (en nuestro caso escribir). Mientras ustedes ponen la música a este estribillo pienso en las incertidumbres que genera 2013. Asumimos que ya nada será lo que fue o que todo lo que sea hacer planes a semana vista es papel mojado. Hace un año las portadas de los periódicos advertían de que venían curvas en 2012, aunque algunos se aferraban a que con el cambio de Gobierno las cosas cambiarían. Era cuestión de confianza, decían... Pero los hechos demuestran que la ley de Murphy siempre se cumple: “Si algo es susceptible de empeorar, lo hará”. Y en eso estamos.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

'Des...mayados'



                                                                  
El fatídico 2012 está a punto de llegar a su final y no sé si nos arrastrará a todos al abismo apocalíptico. La profecía de los mayas tiene que ver mucho con la alineación de los planetas y si se cumple... que cada palo aguante su vela. Será sólo ya una cuestión de supervivencia pura y dura. Al menos me quedo más tranquilo al conocer la intensa campaña que ha efectuado la NASA para desmentir a los mayas. Lo que me intranquiliza de verdad son los convulsos días que vivimos y que ni la NASA ni el sursum corda sean capaces de encontrar una salida a este atolladero. No pasa un día sin que el amigo de toda la vida o la pyme de turno te dé un disgusto padre. El clima en la calle es demasiado tenso. En medio de este escenario los diálogos de besugos y francotiradores de trinchera se multiplican. La realidad es que nadie sabe cómo salir de este carajal y Mariano Rajoy sigue sentado con su puro y su Marca. Esperando a verlas venir y que las cosas cambien por sí solas. Será, claro, si los mayas no lo impiden.

domingo, 16 de diciembre de 2012

De la novela de evasión a la trilogía erótica de Grey - La pregunta: ¿Hay una revolución sexual en ciernes?



El sector femenino lleva una temporada revuelto. En un inesperado adelanto de la primavera a finales de año parece que las andanzas sexuales de Christian Grey y Anastasia Steel están removiendo las neuronas de las mujeres. No sólo parece estar en juego lo que muchas (y muchos) creían saber sobre sexo. La cosa va más a allá. Esta conclusión no es científica, pero el éxito literario del momento ofrece en sus numerosas páginas un poderoso estimulante para el eterno femenino. Claro, si siguen leyendo, no olviden que es la visión de un hombre. Que quede claro. Se basa en la observación y en la capacidad de poner el oído, casi sin quererlo, o de participar en tertulias improvisadas donde el asunto siempre es el mismo: Grey&Steel.

La trilogía erótica de las cincuenta sombras de la novelista E.L.James es motivo de conversación en todo tipo de ambientes. Es una escritora que ha sabido llegar al público femenino como pocas lo habían hecho. Sus detractores dice que es pornografía; los que reniegan de los best-sellers, que carece de calidad literaria; y los que ni fu ni fa se agarran a que es una moda pasajera. Mientras, la escritora se ha forrado. Como también se forran los que tienen los derechos de este invento con la venta de los juguetes oficiales del libro en plena campaña navideña.

Tan cierto es que esta trilogía erótica está de moda como que es uno de los fenómenos literarios que incitan a la lectura a muchas personas, la inmensa mayoría mujeres.  Nunca compartí el desprecio a los best-sellers (qué mala es la envidia...). Para empezar porque soy un habitual consumidor de estas historias. Y como en todo, los hay mejores y peores. Si tienen algo en común es la potente campaña de marketing que suele respaldarlos. Pero lo que me importa es que la historia atrape. Ni siquiera en este caso de las sombras, una vuelta de tuerca erótica del chico conoce a chica,  tengo intención de leer este catálogo de posturas sexuales. No vaya a ser que me excite... Casi que espero a la película. Me limito a comprobar sus efectos entre el público femenino, siempre respetable y admirado. La cuestión es que estas aventuras sexuales que ponen al límite las reglas de la física (con las experiencias de Grey&Steel) son lo más in en las listas de ventas. Nada nuevo por otra parte. Ya sucedió  cuando todo el mundo hablaba de los cátaros, los catones, la novela histórica o los crímenes rastreros que se esconden bajo la perfecta y aparentemente fría sociedad sueca.



Llegados a este punto permítanme que les cuente un episodio autobiográfico. Once upon a time hubo una década, a finales de los setenta y primeros ochenta, en la que  uno dio el salto a la juventud y al universo femenino a golpe de lecturas. Vamos, que pasé de las aventuras de Los Cinco, ese monumento sin parangón a la cursilada y al mundo tontuno al más estilo Flander, a leer por primera vez en un libro con escenas que describían, con abundantes detalles, tórridos encuentros sexuales en argumentos propios de un Estreno TV.  Era lo que se podrían denominar novelas de evasión, habituales en las librerías de nuestros padres gracias al Círculo de Lectores, como ahora lo pueden ser E.L. James, Stieg Larsson, John Grisham o Vázquez Montalbán, entre tantos.

Sobre las novelas de evasión, si me lo permiten, voy a recrearme un poco. Recuerdo a Shidney Sheldon y sus Lazos de Sangre, todo un libro de cabecera; Harold Robbins (Los sueños mueren primero); o Jennifer Wilde y esa historia de alto voltaje sexual  de una cándida muchacha en Nueva Orleans en la sociedad esclavista del siglo XVIII. La novela era Tierna Furia de Amor. Por cierto, como con Grey, también hay esposas...

                                                             Marvin Gaye -  Sexual Healing

Ahora, Las cincuenta sombras de Grey, liberadas y más oscuras vienen a ser el colofón de aquella literatura. Tan de evasión eran los títulos de entonces como los es una trilogía erótica que ha calado en la sociedad. El otro día en el Metro, uno de los lugares favoritos para medir el pulso de una urbe como Madrid, un grupo de jóvenes universitarias pasaron el trayecto desde Diego de León a Ciudad Universitaria debatiendo sobre el erotismo de la pareja de moda. Alguna hasta se tiró el pisto para provocar a sus amigas admitiendo haber experimentado en el proceloso mundo del látigo y las bolas eróticas. ¿Sería verdad?

Me contaron que la otra tarde en Embassy (suena pijo, eh!), en una merienda cargada de cruasanes, poleo menta y té (Earl Grey, supongo) una pandilla de señoronas bien cargadas de botox en el rostro y exhibiendo bolsos de Loewe recreaban sus particulares ensoñaciones en plan 'chic' al hilo de la trilogía de las sombras. Lo creo. Yo mismo lo comprobé en un Starbucks Coffee de la calle Orense el otro día. Claro, que el nivel era otro y la edad media también... Hasta en el mercado de Prosperidad, mientras hacía cola para comprar unos huesos, panceta y carne de morcillo para hacer un cocido, dos mujeres (díría que cerca de la cuarentena) se preguntaban "cómo sería hacerlo con esposas". Ambas confesaban que habían devorado los libros. Siento no poder decir si al final se decidieron o no a comprar las esposas, fetiche sexual de referencia de Las cincuenta sombras de Grey. Hasta el estallido de este éxito editorial se pensaba que las esposas sólo eran patrimonio de los maderos o de gente enganchada a juegos eróticos mal vistos por los bienpensantes. Ahora compruebo que no. Que cualquier ama de casa podría guardar unas esposas en la mesilla de noche...

La adictiva sumisión de la joven Anastasia a Christian es un fenómeno social en toda regla que va más allá de otros ejemplos. Sin ir muy lejos, podría compararse a las andanzas de Carrie Bradshaw y sus amigas en Sexo en Nueva York, que marcaron un antes y un después en muchas mujeres. Esta serie, imprescindible para cualquier hombre que quiera profundizar en el conocimiento de las mujeres, probablemente se quedó a las puertas de una revolución sexual liderada por el sector femenino. Hay escenas, incluida la de la famosa ducha del vecinito de Samantha que pone a cien a más de una, que pasarán a la historia de un tratado de relaciones sexuales en las sociedades avanzadas. Estoy convencido. Sin embargo, intuyo que la trilogía erótica de Grey ha ido más allá.

Tal vez, Sexo en NuevaYork se quedó a las puertas de la revolución sexual del siglo XXI. Presentaba un grupo de mujeres casi inalcanzable para cualquier hombre, en medio de una feria de las vanidades de la sociedad neoyorquina . Pero con Las cincuenta sombras de Grey esa revolución está servida en bandeja, a golpe de lectura íntima, cruce de opiniones y conversaciones calientes. Será que es más de andar por casa. Y es en todas las casas, las de barrio, pueblo, zona residencial o las que sean por donde vagan las sombras interiores de todo ser humano. ¿No me creen? Pregunten. Pregunten a sus amigas y, por supuesto, a su pareja. Le sorprenderá.

                                                         La Casa Azul -  La revolución sexual

viernes, 7 de diciembre de 2012

De cómo la TV es directamente proporcional a unas buenas copas de vino - El meollo de la cuestión: "Si es que no hay nada que ver en la tele..."




El tema de conversación surgió como siempre en estos casos. De manera espontánea. Fue durante una cena de amigos. Uno de ellos se puso a hablar de la televisión a las primeras de cambio y fue fácil tirar del hilo. A cierta edad, sobrepasados los cuarenta, y más bien cerca del medio siglo, uno ya tiene cierta cultura televisiva. Habíamos dado cuenta de los entrantes, bien regados por botellas de Santiago Ruiz -se me caen las lágrimas al rememorar en mi paladar ese albariño de Rias Baixas, por cierto- cuando uno de los comensales tiró de un tópico. "Si es que en la tele no hay nada que ver", se quejó lastimoso. Un mutismo invadió la mesa. Nos miramos y el silencio de la velada sólo era interrumpido por el ruido de los tenedores al chocar con el plato de revuelto de bacalao. A partir de ahí fue el tema de la noche.

Lejos de derivar en un diálogo de besugos, eso de que "no hay nada que ver en la tele" se convirtió en un objeto de deseo para cada comensal. Nos metimos en harina de manera directamente proporcional a las copas de vino. Todos los que estábamos en la mesa recordábamos con la misma frescura a Maria Luisa Seco ("musa de nuestra infancia en blanco y negro", así la recordó uno) como al salvado Jordi Évole. Para no ver la tele ya era una pequeña victoria de los que creemos que disfrutamos de la mejor televisión posible en muchas generaciones. Y que el futuro será mejor. No se trata sólo de que ahora existe la mayor oferta de canales de televisión en nuestro mando a distancia. Además, los más revival de la vida, y con brotes sentimentaloides, siempre pueden acudir a internet que allí encontrarán lo que busquen. Desde un sesudo debate de La Clave a la muerte de Chanquete, pasando por el Bla,Bla, Bla con Marisa Abad o ir de cultureta con butaca de salón para ver La vida es sueño en Estudio 1.

Lo que más me llama la atención ahora, unos días antes de que se cumpla la predicción de los mayas y el mundo se vaya al carajo el 21 de diciembre es la variedad de programas así como la calidad de producción y realización en la mayoría de ellos (por supuesto que hay de todo, como en la viña del señor, pero lo cutre lo obvio). Hablar de los realitys será motivo de otra entrada en este blog, pero nadie puede poner en duda que son productos televisivos muy bien presentados, parecen cajas de bombones de Ferrero Rocher. Ves uno, lo pruebas y te atrapa. Ya sea, digamos, ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o Pesadilla en la cocina. Otra cosa es renegar de los Sálvame de turno, un programa que nadie reconoce ver, pero que ... Podrá gustar o no el morbo del cotilleo, la desfachatez e impostura de esos farsantes que venden su vida por unos minutos de fama o para vivir eternamente del cuento, pero nadie puede discutir que un programa como el que ha encumbrado a Jorge Javier Vázquez al olimpo catódico esté mal hecho. Es a eso a lo que voy. La capacidad de programas como éste para captar audiencias es innegable y como producto televisivo es impecable.


La cena llegó al tiramisú, postre que puso el colofón a la zampa. Con el dulce sabor en la boca llegó el momento estelar del tema de conversación: Las series de televisión. Nunca fue tan fácil como ahora ser un serieadicto. Hay que reconocer que ha habido temporadas con añadas inmejorables que han desembocado en nuestros días con series que superan a muchas de las películas que están en cartelera. Los Steven Bochco, David E. Kelley o David Lynch pueden ser nombres que no digan mucho, pero si los asociamos a Canción Triste de Hill Street, Ally McBeal o Twin Peaks nos salen decenas de horas sentados frente a la tele. Son solo algunos de ejemplos de tipos decisivos en las series de nuestra vida. Como David Shore (mente creadora del egocéntrico House), J.J. Abrams, superdotado al que debemos fenómenos televisivos como Lost (y esa impresionante Fringe) o Chuck Lorre, alquimista de ese monumento al frikismo que es The big bang Theory.

Parece que aunque "no haya nada que ver en la tele" (salvo los documentales de La 2, of course) la velada dio mucho de sí. Con la bodega de albariño agotada y varios Jameson con coca-cola en el cuerpo cada uno se volvió a su casa. No hubo derrotados ni vencedores. Tan sólo un convencimiento: nos queda mucho por ver en la tele.


Aviador Dro. La televisión es nutritiva. (La Edad de Oro. TVE / 1983)

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Emprender



Dicen que los periodos de crisis también son de oportunidades. Con el paro desbocado, en dígitos dramáticos y soeces, una salida está en emprender. Para muchos puede que sea pura cuestión de supervivencia; para otros, una forma de ser. Unos nacen con capacidad emprendedora y otros no. O aprendes a fuerza de reveses o te hundes. Ese parece ser el dilema que ronda por las cabezas de muchos españoles en estos tiempos convulsos. Sobre los emprendedores se refería hace unos días el expresidente de Colombia, Ernesto Samper. Participaba en un Congreso Iberoamericano de Periodismo, centrado en el emprendimiento. Contaba una anécdota de la que habría que tomar nota. Samper recordó a un cura colombiano que estudiaba en Salamanca y que se sufragaba su estancia dando clases de salsa.Nada es incompatible. Ni la fe con el movimiento de caderas. Ahora, que lo difícil para emprender no es sólo encontrar la pareja de baile. También falta la pista o lo que es lo mismo: ofrecer condiciones adecuadas para emprender.

viernes, 30 de noviembre de 2012

TV en negro



Hubo un tiempo en el que los madrileños tenían su propia cadena de televisión. No sólo la tenían, sino que presumían de ella. En muchos rincones de Madrid se vivió con expectación el nacimiento de un canal distinto. Telemadrid no sólo ofreció otra forma de hacer televisión, muy fiel al estilo de la paradigmática BBC, también fue una cantera inagotable de profesionales. ¡Qué lejanos parecen aquellos tiempos en los que tenía su sede en la agencia Efe, en la calle Espronceda! Allí se amontonaban los vídeos en las escaleras a la espera de tener su propia casa.  Igual que Telemadrid llenó de fantasía, entusiasmo y profesionalidad la parrilla, ahora se va al negro. Hace mucho que Telemadrid dejó de ser aquella televisión vigorosa. Mientras sus mandamases han permitido que multiplicara su plantilla al tiempo que su gestión dejaba mucho que desear, la audiencia le ha dado la espalda. La plantilla pagará esa mala gestión. Siempre pasa igual. Pero nos quedará esa tele que marcó una época y que llegó a todos.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Armar el belén



No podía elegir peor momento el Papa Benedicto XVI para desmontar una creencia tan arraigada por estos lares. Sus conclusiones sobre el portal de Belén son como una pesadilla antes de Navidad. Ahora resulta que en el portal de Belén no hubo ni mula, ni buey. Por no haber, ni estrella de Belén que guiase a los Reyes Magos. Fue una supernova. Ahora Joseph Ratzinger llega a estas conclusiones en un ejemplo más de su esfuerzo por aproximar fe y razón. Casi nada. Lo cuenta en un libro que lleva camino de convertirse en bestseller, que para eso estamos en una de las épocas más productivas para las editoriales. Sólo le falta compartir entrevistas de promoción con los Lorenzo Silva, Arturo Pérez Reverte y Ken Follet de turno, que estos días están hasta en la sopa. La cuestión es que después de tantos años es difícil imaginarse un belén sin mula y sin buey en un país tan contradictorio como España, donde hasta los agnósticos montan sus belenes por Navidad y se toman el día libre en el día de la Inmaculada Concepción.  En este rincón tan católico del sur de Europa cada vez incorporamos más a nuestras vidas costumbres anglosajonas. Allí no tienen belén, le basta con el árbol de Navidad. Lo que sí tienen es esa pesadilla antes de Navidad a la que antes aludía, más conocida como Halloween. De las dichosas calabazas que tanto dan la matraca ya no se libra  aquí ni mi comunidad de vecinos. Ya sólo falta que también adoptemos esa tradición tan norteamericana de celebrar en familia el día de Acción de Gracias alrededor de un pavo (aunque si me lo permiten me quedo con un capón de Vilalba). Lo siguiente será lanzarse de cabeza a las rebajas del Black Friday para encontrar esos chollos que los comercios norteamericanos ofrecen sólo durante 24 horas el viernes posterior  al día de Acción de Gracias. Ya verán como en España no tardamos en seguir los pasos de Estados Unidos. Aquí nos vale todo para armar el belén, con buey o sin él. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿Y ahora, qué?




España es un país que lleva recostado en el diván mucho tiempo. La novena huelga general de la democracia ha vuelto a poner de manifiesto la disfunción mental patria. En un país donde la envidia, la mentira  y el revanchismo están a la vuelta de la esquina no es de extrañar que la huelga del 14-N  reparta brotes de esquizofrenia. Puede que haya motivos –y los hay– para plantear una huelga, como los había hace unos años cuando crecía la cifra de parados y se negaba la crisis. Puede que haya motivos suficientes –y los hay– para rechazar que se privatice la sanidad, que quieran convertir el hospital de la Princesa en un geriátrico especializado o que impongan el euro por receta por razones “disuasorias”. Puede que haya motivos –y los hay– para expresar la rabia que sentimos porque una mujer se tire al vacío antes de  ser desahuciada. Puede que haya motivos –y los hay– por temer por nuestro futuro laboral. Pero, por favor, tras el 14-N y la ristra de tópicos de unos y otros respóndame a una cosa: ¿Y ahora, qué?

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Obama o el tren a ninguna parte


Probablemente no queda más remedio que creer a Barack Obama. Cuando dice que “lo mejor está por llegar” pone de acuerdo a los vecinos de Washington y a los de Alcalá de Henares. Será porque la globalización y la necesidad se dan la mano. Es lo que tiene caer hasta ver el fondo. Su victoria electoral en las presidenciales norteamericanas es una buena noticia para ambos lados del Atlántico. Mientras las cifras del paro siguen creciendo en España, donde sólo trabajan tres de cada cuatro personas  en edad de currar más ganas tengo de creer en el yankee. Será que lo que nos queda es agarrarse a un “lo mejor está por llegar” antes que escuchar las previsiones de crecimiento de la Unión Europea. Así que no es extraño que a más de uno le ronde la idea de hacer como Noodles. Ese mafioso de Érase una vez en América que huye de Nueva York y en la estación ferroviaria pide un billete para el primer tren. Y un servidor, entre tomar un tren a ninguna parte o apostar por Obama, se queda con lo segundo.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Tasados


Les pongo en situación.Miércoles, estación de metro de Goya, andén petado de viajeros hacia las tres menos cuarto de la tarde, más o menos. Los paneles luminosos informan de que el próximo convoy pasará dentro de cuatro minutos. Muchos viajeros, de distintas edades, observan en silencio la pantalla del canal de televisión de metro. De repente, la voz en off, acompañada por subtítulos, da a conocer que a partir del 1 de enero habrá que pagar un euro cada vez que el médico expida una receta. La voz insiste en que es una medida disuasoria y que el objetivo es reducir el gasto farmacéutico. A mi alrededor oigo murmullos y balbuceos. Giro la cabeza y veo a un hombre aparentemente cercano a la jubilación que frunce el ceño y refunfuña. A su lado, una joven con estética del movimiento 15-M está paralizada. Su expresión es de incredulidad, paso previo al cabreo que transmite a su colega. Y a mí me da por pensar que es una pena que no nos podamos ni desgravar porque la crisis nos hace cisco.Vamos, que nos podemos dar por tasados.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Más allá


Creer en los políticos se antoja cada vez más difícil. Probablemente creer en ellos es como hacerlo en Anne Germain, esa medium de prime time televisivo que dice que habla con los muertos. Tan acostumbrados a decir sólo lo que unos quieren oír y a tirar de dinero público a su antojo para ganar votos, la autocrítica brilla por su ausencia. No es de extrañar que según el último barómetro del CIS los políticos estén entre los principales problemas de los españoles.

Esta reflexión viene a cuento de lo que hay que exigir a los políticos más cercanos a nuestra vida. Se trata de esos concejales que estos días se afanan por elaborar unos presupuestos municipales y de fijar las tasas y ordenanzas de 2013. El patio no está para más de lo mismo ni farsas políticamente correctas. Si los políticos de andar por casa quieren ganar credibilidad tienen la oportunidad de demostrarlo. Si no es así, espero que disculpen que me inspiren tanta desconfianza como lo hace Anne Germain cuando habla con el más allá.

viernes, 28 de septiembre de 2012

El ‘espejito, espejito’ de Sofía Oria, la revelación de ‘Blancanieves’



Como si de un juego se tratara, solo que de celuloide, cámaras, guiones y claquetas, Sofía Oria Enríquez (Madrid, 2002) se mueve con llamativa soltura por la gran pantalla en su debut cinematográfico. Es la niña que interpreta a la joven Blancanieves, película dirigida por Pablo Berger que puede convertirse en el filme del año 2012 en la gala de los Premios Goya.

Sofía Oria es la revelación de esta versión cañí, surrealista, original y sorprendente del célebre cuento de los hermanos Grimm. Con la misma soltura en la que se mira en el ‘espejito, espejito’, esta joven intérprete de la inocente y pequeña Blancanieves (la mayor es Macarena García) bucea con total naturalidad en un mundo que a priori parece reservado para otros. Ya sabe lo que es rodar a las órdenes de Pablo Berger y Daniel Calparsoro , en Invasor, así como compartir interminables jornadas de rodaje con Maribel Verdú, Ángela Molina, Inma Cuesta o Alberto Ammann. No le cuesta someterse a largas sesiones en los platós ni a la pesadez de repetir una escena tras otra. “Me decían que no hacía falta maquillaje”, explica Sofía que también reconoce que la experiencia de rodar películas “es muy cansado, pero divertido”.




El cine, de momento, es un juego maravilloso para ella. Y lo disfruta a tope. Abre sus bonitos y expresivos ojos a un mundo como el del séptimo arte al que ya no es tan ajena pero que no deja de sorprenderle. Y cuando se le pregunta qué fue lo que le llamó más la atención del rodaje de Blancanieveslo tiene claro: “La enorme masía, llena de habitaciones", en la que rodaron parte de la película. Esta masía está situada en las inmediaciones de Barcelona.

La aventura del cine comenzó en su colegio, donde hacía sus pinitos en teatro. Su profesora es amiga del director del filme, Pablo Berger. El resto lo hizo la casualidad. Él buscaba una niña para interpretar a la pequeña Blancanieves que desde hace tiempo se había imaginado en su cabeza;  ella le habló de Sofía y las piezas encajaron de manera mágica. Como en el cuento se llegó a un final feliz. Sofía era la Blancanieves que imaginó en su cabeza de un proyecto arriesgado e innovador que durante tantos años Berger llevó de un productor a otro.

Con la misma espontaneidad que firmó sus primeros autógrafos en San Sebastián, donde tuvo lugar la premier del filme en el marco del festival de cine, o se sienta en el regazo de su pérfida madrasta, Maribel Verdú, para responder a los periodistas en una multitudinaria rueda de prensa, Sofía habla de una experiencia única para una niña de su edad sin dejar de poner los pies en la tierra.  Acaba de salir de clase (cursa quinto de Primaria), entra en casa y el primero que corre a su encuentro es su perro,Clifford. Entre ellos hay conexión y se nota. Es una apasionada de los animales, especialmente de los caballos. “Mi sueño de toda la vida, desde que tengo cinco años, es montar a caballo”, reconoce con desparpajo la joven intérprete, que todavía no tiene claro si su futuro está en la gran pantalla. Todo a su tiempo.

Su pasión por los animales se desprende al hablar con ella. Si hay algo que le irrita del mundo de los mayores es que hagan sufrir a los animales. Por cierto, que en el rodaje de Blancanieves también tuvo la oportunidad de contar con un compañero de reparto especial, un gallo de nombre tan castizo comoPepe, “y que en la vida real se llama Lito”, aclara.

A sus diez años, Sofía es una niña que esconde un potencial artístico enorme y que de momento se toma la interpretación como un juego. Sabe que no necesita ponerse delante del espejo, ése es sólo para la reina envidiosa y altanera del famoso cuento que no soporta que exista en el reino alguien más bella que ella.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Ciberconcejales


La afición al twitter de los políticos patrios se sale de madre. En esa feria de las vanidades, elogios sin doquier, peloteos a los mandamases y polémicas interesadas que campan en twitter, más de uno debería pensar en que hay que empezar a contener su incontinencia. En medio del descrédito generalizado de la clase política el uso de las nuevas tecnologías es para los diputados, concejales y asesores una irresistible tentación. Muchos lo defienden como herramienta de trabajo, pero asistir a un pleno y ver tuitear a los concejales de turno –hay algunos que enciman no dicen ni mu en las sesiones– no es de recibo. Moviendo los dedos con inusitada rapidez y con la mirada volcada en la pantalla del móvil o de la Ipad lanzan sus mensajes y se enzarzan en discusiones públicas en 140 carácteres. Será que el debate político importa más fuera del Salón de Plenos que dentro. Mala cosa. La edil de IU Pilar Fernández lo advirtió en el último pleno celebrado en Alcalá de Henares, y tiene toda la razón: “No nos pagan por tuitear”. Pues eso.

martes, 18 de septiembre de 2012

Referéndum

Tomás Gómez es un político peculiar. En su empeño de ir contracorriente gana adversarios en la misma medida que, hasta ahora, cosecha resultados electorales pírricos de los madrileños. Su última ocurrencia es la de exigir un referéndum para que los ciudadanos decidan si el país se enfrenta a un rescate o no. Con esta exigencia se presentó en el Comité federal del PSOE donde, por enésima vez,  escenificó un  enfrentamiento democrático con la dirección, y por ende, con Rubalcaba. Anteriores errores como boicotear los actos oficiales del Gobierno regional, incluido el homenaje a las víctimas del 11-M, o el traslado de la sede del PSM al suntuoso edificio de Callao le pasaron factura en las urnas. Ahora insiste con un mensaje que se sitúa a la izquierda de la izquierda, sobre el que estampa el sello de progresista pero abrazando a la Syriza y alejado cada vez más de la socialdemocracia. Tal vez, lo que evidencia al caminar sobre el alambre es que la socialdemocracia española está huérfana de líderes y, lo que es peor, de ideas.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Estadistas




Que la política es un espectáculo no tiene duda. Los norteamericanos saben más que nadie de esto y una vez más lo vamos a comprobar en la nueva carrera hacia la Casa Blanca que se disputan Obama y Romney. Pero por estos lares, salvo el protagonismo que roba la tristeza de Ronaldo, los estadistas campan a sus anchas. Los fines de semana son el terreno propicio para que  los estadistas tengan su momento de gloria. No hay fin de semana en que esos estadistas de talla internacional como Esteban González Pons u Óscar Lopez (de uno y otro partido, que no se me enfade nadie por Dios...) no tengan sus espacios reservados en televisión. Claro, que esos minutos que tanto valen en televisión los dedican para  hablar de lo suyo, porque de lo nuestro ya lloramos nosotros con la chusma que nos quiera escuchar en cualquier bareto. Ahora con el inicio del curso estos estadistas que tiran de manual de partido para llenarse la boca tienen inoculado el virus electoral. Lo malo es que para este virus no hay remedio ni en prime-time. Lo bueno, que hay bares pa aburrir.

miércoles, 22 de agosto de 2012

El oro de Samia


Cuando las malas noticias se convierten en rutinarias la deshumanización vence. Nos hemos acostumbrado a leer, escuchar y ver en los medios de comunicación una y mil veces que una patera se hunde en el Mediterráneo causando la muerte de decenas de inmigrantes subsaharianos y ni nos inmutamos. Pero, mira por donde, la conmovedora historia de lucha y superación de una mujer somalí nos despierta de sopetón de la estúpida realidad. Mientras aquí, en el denominado Estado del Bienestar corremos a la farmacia a por una dosis de lexatin sólo con pensar en la que se avecina en otoño, hay gente que se juega la vida en busca del sueño que maltratamos. Ese sueño lo anhelaba la atleta somalí Samia Yusuf Omar al tratar de arribar a Lampedusa en una embarcación clandestina, tras una odisea por Etiopía, Sudán y Libia. Pero el destino es cruel. Samia pasó de competir en Pekín 2008 a morir en una patera. Un trágico destino que nos debe hacer recapacitar. Su vida, en medio de guerras invisibles y abusos intolerables, bien merece el eterno oro olímpico.

miércoles, 25 de julio de 2012

'Tulipán'


El 28 de mayo la prima de riesgo superó los 500 puntos por primera vez



La tensión tiene un límite. En España lo sabemos bien porque llevamos desde finales de mayo soportando la presión de los mercados y con la prima de riesgo por encima de los 500 puntos. Esa es la frontera que abre el paso a la intervención y  a la pérdida de soberanía. Grecia fue intervenida en mayo de 2010 tras aguantar 16 días con la prima superando los 500 puntos. Irlanda aguantó 24 días antes de que llegase la intervención y Portugal resistió 34 días. Con este panorama nos vamos de vacaciones. Cargados de incertidumbre y sin saber si cuando volvamos en septiembre pagaremos la colección de huevos decorados con un euro de segunda velocidad o en pesetas. Estos días de gazpacho, siesta y playa son una buena oportunidad para reflexionar. Sólo espero que en septiembre no vuelva a ver el anuncio del helicóptero de Tulipán. Ese anuncio marcó las meriendas de muchos niños, que comenzaron a saborear la margarina en los bocatas de mortadela por imposición materna. Si es así, pensaré que nos hemos teletransportado al pasado. Aunque de perdidos al río siempre quedará la esperanza de que vendrán tiempos mejores...  

miércoles, 11 de julio de 2012

‘Europäische’


Ya somos europeos de verdad. Tijerator Rajoy nos ha abierto los ojos para acabar con el tópico de que Spain is diferent. Ya somos más europeos que nadie. Claro que de segunda, con más impuestos y menos sueldos que un europeo de Amsterdam. Hasta ahora creía que ser europeo tenía que ver con pagar en euros en Alemania o en Francia, abrir una cerveza al escuchar al himno de la Champions o renegar de los países emergentes sin pedigree pero que echan el resto para ganar Eurovisión. ¡Qué equivocado estaba!  Asalariados, pensionistas, funcionarios, parados vuelven a ser las víctimas de los ajustes mientras casi toda la clase política, por no decir toda, sigue instalada en el “voy a”, pero mantiene sus ventajas a tutiplén para salvar su trasero. Revisar la hemeroteca reciente es de vergüenza ajena y eso de protestar contra la subida del IVA de otros y defenderla ahora debe ser muy europeo. Pero es bochornoso. Así que si me lo permiten, voy a emular aunque sólo sea de palabra a Kennedy y su famosa proclama en Berlín en el 63. Eso sí, lo cambio por Ich bin ein europäisches  (Yo tambien soy europeo), pero de los pobres.

miércoles, 4 de julio de 2012

Ponga un Nobel en casa


Hasta hace poco en muchas redacciones de los medios de comunicación bromeábamos sobre si el único premio Nobel de Economía es Paul Krugman. Me explico. Krugman es el más mediático y el más conocido. Su nombre está en boca de gobernantes, diputados, concejales y hasta del presidente de la comunidad de vecinos. Las teorías apocalípticas sobre el euro de este profesor de Princeton son un recurso habitual en los debates políticos.  Ni  Joseph Stiglitz, el Nobel que hace unos días lanzaba un alegato en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá contra las políticas de austeridad para salir de la crisis, o la recientemente fallecida Elinor Ostrom, primera mujer en ganar el Nobel de Economía, tienen el predicamento de Krugman. Como cada uno mira por lo suyo, lo que me estoy planteando es contratar un Nobel de economía para que me lleve las cuentas caseras. Igual hasta le inscribo en el régimen general de la Seguridad Social, como a las empleadas de hogar. Desde luego, poner un Nobel en casa es cuestión de presupuesto y la cosa da para lo que da, pero igual hasta salen los números.

viernes, 29 de junio de 2012

Ola de calor

Las estadísticas me traen de cabeza últimamente. Mucha culpa de ello lo tiene el calor. Estos días los medios de comunicación coinciden a la hora de calificar como “histórica” esta ola sahariana que casi pulveriza los termómetros. Las altas temperaturas se han notado especialmente en la Comunidad de Madrid. La capital, por ejemplo, ha vivido su noche más calurosa desde 1920, según la medición del Observatorio Meteorológico del Retiro, donde la temperatura no bajó en la noche del martes de los 25,7 grados centígrados. Con el mercurio soliviantado no faltan los que andan sin resuello. Aunque si les digo la verdad lo que me deja sin respiración es el montón de tópicos que suscitan estas cosas. Vivimos en una sociedad en lo que todo se quiere llevar a una estadística o a un cuadro de excel. Y siempre es curioso echar un vistazo a esas cifras sobre las temperaturas máximas y mínimas o los litros por metro cuadrado que se recogieron en tal o cual mes. Aunque lo que me pregunto estos días mientras doy vueltas en la cama, sin poder echar ojo, es una obviedad:: ¿A quién sorprende que haga calor en verano? Así que sólo llego a la conclusión de que lo que sería relevante como fenómeno meteorológico digno de estudio es que nevara por estos lares en julio.

miércoles, 20 de junio de 2012

'El falso 9'

El debate que quita el sueño a los españoles estos días es el falso 9. No hay tertulia de bar, entre cañas, tapas y carajillos, sin esta controversia. La polémica une a las clases pobres, ricas y mediopensionistas. Y eso que la historia del fútbol está llena de tópicos como el de Helenio Herrera con aquello de que se juega mejor con diez futbolistas, que con once. Pero lo del falso 9 me desconcierta. Nelson Mandela utilizó el rugby como  bálsamo para reconciliar a blancos y negros en Sudáfrica con el eslogan de Un equipo, un país. Esta historia la recogió de manera magistral y conmovedora a partes iguales el escritor y periodista John Carlin en El factor humano, novela llevada al cine como Invictus. Y aquí lo que parece que une a los de la piel de toro es encenderse más por lo del falso 9 que por las cifras de paro. Pero mira por donde, en un país enloquecido, el que tiene más razón que un santo es Vicente del Bosque cuando dice que “hemos pasado de pobres a ricos muy rápido y no se valora lo que tenemos”. Se refiere al fútbol, claro, pero tomo buena nota. Y si les digo la verdad, lo del falso 9 me la trae al pairo

miércoles, 13 de junio de 2012

'Pum y Pam'


Era el genuino Javier Krahe, tan de moda ahora y no precisamente por ser culpable confeso de ser un aficionado a ir de la cama al sofá, el que cantaba con Sabina y Alberto Pérez aquello de que “los cohetes al subir hacen shiuss, hacen pum y hacen pam”. Ahora en el país de la fiesta, los cohetes se quedan a medio camino. No llegan ya ni a tocar el cielo. Ni siquiera echan a volar. Y como sigamos así, a más de uno le van a estallar en las manos. La calle se ha convertido en un escenario de mal rollo.Lo malo es que es  facil que en medio de protestas, tan necesarias como loables, la memez se eleve al cubo en forma de insulto o agresión. Nada como tener a un concejal o al político de turno a mano para descargar las iras que genera la injusticia de la crisis. Mala cosa. Las protestas y las manifestaciones están subiendo de temperatura. Y mucho me temo que tras la tregua de las vacaciones el otoño será más que calentito. Igual que no se puede engañar  a nadie prometiendo la pesca del salmón en Yemen sólo pido una cosa: tengamos la fiesta en paz. Amén.

domingo, 10 de junio de 2012

Ensalada de eufemismos

"You say tomato, I say bailout" (Tú dices tomate, yo digo rescate") fue el titular de la edición digital de la revista Times tras la comparecencia del ministro de Economía, Luis de Guindos, en la que anunció que España iba a disponer de hasta 100.000 millones de euros para recapitalizar el sector financiero español. El titular tiene tanta sorna como sentido común. Será por eso que lo primero que me viene a la cabeza es que por fácil que parezca aliñar una ensalada, no lo es tanto.





Los puristas de la cocina consideran que para que una ensalada, con su lechuga y su tomate, no se arruine, el orden correcto de los condimentos debe ser sal, vinagre y aceite, siempre en su justa medida. En el caso del rescate de hasta 100.000 millones de euros que se hizo público tras la reunión del Eurogrupo lo que hay es mucho aceite, y se ha puesto al final. Antes, la sal vino con las medidas de Rajoy para poner orden en el sector financiero español y con las otras reformas. El vinagre lo pusieron el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y el Eurogrupo, entre otros.

Ni De Guindos ni Rajoy, uno el sábado y otro el domingo, tienen en su vocabulario la palabra rescate, por dulce que sea lo suyo fue una ensalada de eufemismos. "Línea de crédito europea", "financiación europea para la recapitalización de los bancos", "apoyo financiero", "préstamo en condiciones muy favorables" fueron algunas de las expresiones utilizadas. Todas menos una: rescate. Será porque tiene connotaciones negativas. Lo mismo que recortes frente a ajustes, o subida de impuestos frente a ponderación tributaria. Tal vez en Moncloa deberían plantearse de una vez que habría que llamar a las cosas por su nombre, al tiempo los principales partidos deberían dar pasos para avanzar en esa otra palabra que tanto se nombra, pero que casi nadie ejerce: consenso. Tal vez, la extraordinaria situación de crisis económica sea la mejor excusa para replantaarse unos nuevos Pactos de la Moncloa.

Tras las presiones de los últimos días, incluida la del presidente norteamericano, Barack Obama, o la del informe del Fondo Monetario Internacional, que se adelantó casi 48 horas, casi nadie dudada de que iba a haber rescate (dejamos los circunloquios y eufemismos para otros). ¿De España? ¿Como en Grecia, Portugal o Irlanda? ¿España está intervenida? Lo cierto es que ese rescate (sí, rescate) se circunscribe únicamente al sector financiero, y a diferencia de países ya intervenidos, la ayuda no implica nuevos sacrificios sociales. Bastante tenemos ya encima con las medidas de ajuste que están en marcha y que tienen como víctimas principales a los que no han generado la crisis: los españolitos de a pie.

Rajoy lleva apenas seis meses en La Moncloa y parece una eternidad. Sería injusto reprocharle a él y a su equipo que en este margen no hayan sido capaces de solucionar una crisis de semejante magnitud. Sólo con ganar unas elecciones no basta, la confianza no se genera saliendo al balcón de Génova a festejar el triunfo electoral, pero se pierde con premura con medidas y decisiones que no figuraban en las promesas electorales. Del mismo modo, hay que reconocer que si Europa no ha exigido más sacrificios a España cambio de inyectar capital en el sistema financiero español es porque el Ejecutivo de Rajoy ya los está promoviendo con severos planes de ajuste que han llevado a la calle las protestas por los severos recortes (sí, recortes, sin eufemismos) también en Educación y Sanidad. "Si no hubiéramos hecho en estos cinco meses lo que hemos hecho, lo que se hubiera planteado ayer era la intervención del Reino de España", ha dicho Rajoy. Y no le falta razón.

Al menos, los ahorradores u los que tengan su cuenta corriente en en una de esas entidades con riesgo pueden respirar más tranquilos ahora con esta inyección millonaria de euros al FROB, que será quien los distribuya a las entidades financieras en apuros. Sería de necios no reconocerlo. Igual que hay que reconocer que este rescate, que el Ejecutivo de Rajoy se empeñó en negar hasta el último momento, no afectará al déficit. Pero tampoco estaría mal analizar cómo se ha llegado a esta situación en la que se pueden repartir las responsabilidades. Por ejemplo, la de los responsables económicos del Ejecutivo de Zapatero, incapaces de tomar medidas para frenar los efectos lacerantes del pinchazo de la burbuja inmobilaria que devoraba las Cajas de Ahorro. Por eso sorprende que ahora Alfredo Pérez Rubalcaba pida una comisión de investigación en el Parlamento y califique de "mala noticia" el rescate. ¿Será que los socialistas acaban de llegar y no han estado en este país durante los últimos años?

Por supuesto, también tienen responsabilidad los populares, con Rajoy y sus gestores económicos a la cabeza, en especial por su nefasta gestión de la crisis de Bankia, una entidad que hace unos meses anunciaba beneficios y semanas después de subía a un carrusel de cifras de rescate. ¿Alguien con un mínimo de sentido común lo puede entender?

Los gestores del Banco de España, incapaces de hacer valer los criterios profesionales frente a los políticos también tienen tienen mucho que decir; al menos, tras el rescate la entidad gana poder de control y de sanción. ¡Y qué decir de los delirios de algunos gobiernos autonómicos que tenían en las Cajas de Ahorros sus potosís particulares! De todo ello no estaría mal que alguien diera explicaciones en el Congreso de los Diputados. Eso sí, sin necesidad de comisiones de investigación que sólo sirven para llenar telediarios y alimentar el ruido mediático. Otra cosa, es que si hubiera el más minimo indicio de delito o de irresponsabiloidad por mala gestión, la Justicia actúe de inmediato y sin miramiento alguno. No estaría nada mal. 

Tras este frenético fin de semana podríamos pasarnos horas, días, meses y años discutiendo si se trata de un rescate o una línea de crédito millonaria sin llegar a ningún acuerdo. Esto va por ideologías. No hay más que ver los encendidos debates que suscita  la dualidad rescate-préstamo entre los distintos partidos y los tertulianos profesionales. Ninguno se sale del guión. Así que visto lo visto, lo que no nos falta en esta ensalada es el tomate. 

miércoles, 6 de junio de 2012

MIB




El autobús oficial que  lleva a la Selección Española en la Eurocopa 2012 muestra un lema optimisma: Un motivo para vivir, una razón para soñar. ¡Viva España! No sé si detrás de esta declaración de intenciones, con guiño de buenrrollismo, se esconde una estrategia liderada por Soraya Sáenz de Santamaría o Cristóbal Montoro. Ambos han hecho del optimismo una forzada seña de identidad. No hay nada como sus comparecencias en las ruedas de prensa tras el Consejo de Ministros de los viernes para comprobarlo. Montoro, uno de los ministros más activos de Rajoy y al que la leyenda urbana atribuye serias diferencias con Luis de Guindos, es el más entusiasta a la hora de defender la solvencia de España. Sólo le falta animar a los periodistas a corear “este partido lo vamos a ganar”. Anima con tanta energía como cuando en cada semana del zapaterismo azotaba sin descanso al expresidente del Gobierno. Ahora que estamos a un palmo de que Europa nos rescate y que hasta Rajoy habla sin cortarse de la unión financiera y pide eurobonos, Montoro asegura en su enésima conjura que “los hombres de negro no van a venir a España para intervenirla”. Vengan o no, a más de uno le gustaría que alguien nos aplicara el desneuralizador para borrar de la memoria, al menos, los años de la crisis. Pero eso sólo pasa en Men in Black.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Media vuelta


Marcelo hace tiempo que dejó de flirtear con la abundancia. Hoy lee al revés los periódicos, empieza por el final y confía en no llegar a la primera página. Prefiere entretenerse con las páginas de televisión, los chascarrillos rosas, los deportes, las esquelas y los obituarios. Todo antes que detenerse en la información seria, en la que un día se publica que una entidad financiera acabaría 2012 con beneficios y a la semana siguiente hay que inyectarle más 20.000 millones de euros. Mientras se pregunta cómo es posible que que un directivo de Bankia pueda cobrar 14 millones de euros al jubilarse pasa las páginas de papel. Pasar las páginas de la vida es otra cosa. Se acabaron los tiempos en los que un par de veces a la semana Marcelo salía con su esposa a cenar en sitios de moda y acababan la noche apretándose gin tonics en un lounge-bar de diseño. Sus hijos no volverán a estudiar inglés en Dublín en verano y el coche tendrá que aguantar toda la vida. Como siga así, Marcelo empezará a leer los libros al revés. Mala señal.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Bye, bye Dr. House






Haste el médico más borde la pantalla ha cerrado su consulta. El hospital ficticio que ha estado abierto al público durante ocho temporadas y  en el que House ha mezclado acertados diagnósticos con insolencias por doquier echó el cierre. El Princeton-Plainsboro no es uno de los doce hospitales públicos que ha construido Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid. Ni se parece al de Torrejón, uno de los más nuevos. Pero la crisis, en forma de desgaste televisivo, también se ha llevado por delante a uno de los médicos más odiados. Es una pena, porque en sus manos crece la esperanza de vida de manera proporcional a su extrema arrogancia. En uno de los últimos capítulos los médicos que trabajan con House trataban a una muñeca de látex de la que un peculiar paciente estaba enamorado. No faltó una exhaustiva exploración corporal mediante un TAC, una intervención quirúrgica ni los puntos de rigor. "¡Eso sí que es despilfarro a tutiplén!", pensé. Y ahora, que veo la que tenemos encima, me percato de lo mucho que echaré de menos no escuchar más el lema de cabecera de House, un axioma sobre la condición humana: “Todo el mundo miente”.

martes, 15 de mayo de 2012

15-M. Un paso adelante




El exito del movimiento 15-M no se mide en metros cuadrados. El éxito de los indignados no está en ocupar, hasta colgar el cartel de ‘No hay billetes’, la Puerta del Sol. Para empezar porque la indignación es de las pocas cosas por las que no hay que pagar ni se puede recortar por decreto. Va más allá. El éxito del 15-M está en su capacidad para seguir reclamando la necesidad de impulsar cambios fundamentales en la sociedad democrática. Y es ahí donde está la frontera de un movimiento en el que casi todos estamos de acuerdo en el fondo, pero con el que no compartimos las acampadas ni las asambleas para todo. Será porque estoy convencido de que uno no es libre ni para dejar de ser libre... El movimiento 15-M es necesario, pero un año después de sorprender al mundo llega la hora de que esa amalgama de corrientes dé un paso delante. Frente a una democracia asamblearia y una democracia participativa me quedo con la segunda. Y ahí es donde tendría cabida el 15- M como hicieron Los Verdes en Alemania al englobar a diferentes movimientos sociales con el ecologismo político por bandera. Indignados estamos todos, pero la solución está siempre en la democracia.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Abanico



La fiesta hace mucho que se terminó. Lo malo es que algunos que en los días de vino y rosas engordaron a costa del dinero de todos se han ido de rositas. No han devuelto ni un euro. Hasta los hay que se han llevado indemnizaciones que dan vértigo y hoy se pavonean como capitanes generales . Y lo peor es que el monumental desaguisado lo pagamos todos. Las arcas de los municipios están tiritando y en muchos ayuntamientos las medidas de ahorro apelan más al ingenio que a otra facultad para tapar los agujeros. En el Ayuntamiento de Alicante, sin ir muy lejos, los funcionarios ya saben que al menos hasta finales de junio tendrán que tirar del siempre efectivo abanico para soportar el calor. La alcaldesa, Sonia Castedo, ha ordenado precintar los aparatos de aire acondicionado como medida de ahorro. Imagino que también se baraja que en invierno se imponga el jersey de cuello alto entre los trabajadores municipales como prenda oficial... Por estos lares no se habla de abanicos pero me da que llegará un momento en el que antes de gastar en teléfono se imponga otra vez el franqueo concertado.

martes, 1 de mayo de 2012

Don Vito



Nunca vería un remake de El Padrino, créanme. Es una cuestión de principios. Sólo Marlon Brando puede ser Vito Corleone en sus últimos años de vida. No me imagino otro careto para Vito en su ocaso vital. Con los impuestos me sucede algo parecido. O son o no son, igual que suben o no. Por su nombre se les conoce por mucho que quieran denominarlos con forzados eufemismos. Todo lo que sea el uso de metáforas, hipérboles o lo que sea para llegar a la conclusión de que suben el IVA lo único que pretende es tratar de confundir a un personal que, a estas alturas, no tiene ya un pelo de tonto. Por eso, que el ministro de turno evite decir las palabras precisas para justificar una subida de impuestos es de chiste. Igual que nunca iría al cine a ver otro padrino que no fuera Marlon Brando, es un remake de serie B que digan que en vez de subir el IVA lo que se hace es cambiar la ponderación de los impuestos. Casi prefiero que llegue el día en el que Don Vito me cite en su despacho y suelte eso de “te voy a hacer una oferta que no podrás rechazar”.

lunes, 23 de abril de 2012

Antiabril




Lo mejor de este abril es que mayo empieza pronto. Los días de este mes son, como mínimo, raros. Están desorientados y despistados, casi tanto como nuestras propias vidas. Igual es que en las últimas semanas hemos visto de cerca el precipicio y dejamos pensar que los que caen al vacío son siempre los otros. Nunca antes nos habíamos asomado tanto, pero este abril se empeña en ser el antiabril. Basta con repasar los diarios de las últimas jornadas para ver cómo una jornada tras otra las noticias de hoy no dan tiempo a digerir las de ayer. A golpe de sobresalto nada, o casi nada, permanece. Casi todo cambia. Ni siquiera en lo meteorológico ha sido abril, parecía noviembre. Ni siquiera para el día grande de las letras en español, abril ha sido abril. La entrega del Premio Cervantes al poeta chileno Nicanor Parra ha tenido más de prefijo que otra cosa. La antipoesía no ha tenido premiado en Alcalá de Henares, ni regio anfitrión, ni casi ceremonia. Será porque ha sido un antiabril. Será porque como cantaba Serrat, evocando unos versos de Pablo Neruda, “las nieves son más crudas en abril, especialmente”. Aunque no sé por qué será que soy de los piensan que siempre en abril la vida se seguirá echando a la calle.



miércoles, 18 de abril de 2012

Bajada de bandera

Si hay un sitio para medir la temperatura política de un país es en los taxis. El otro día tomé uno. Tras saludar al taxista me recosté en al asiento y puse el oído en lo que contaba la radio. El taxista y yo escuchamos las disculpas reales por el trompazo de Botsuana. En silencio, y con la misma atención que en el discurso de Navidad, seguimos las breves palabras del monarca. El taxista no tardó en desplegar un discurso cargado de contenido editorial. En su monólogo, donde sólo pude limitarme a colar algún “sí” o “no”, hubo para todos. Otorgó su comprensión al Rey, con el consabido “yo soy juancarlista, no monárquico”, aunque reconoció que era difícil defender lo de la cacería. No dejó títere con cabeza. Puso de vuelta y media a los mercados que nos ahogan con la prima de riesgo, dio un repasito al populismo de Cristina Fernández de Kirchner por lo de Repsol YPF, me contó un chiste sobre el disparo en el pie de Froilán y lamentó que Mariano Rajoy hiciera lo contrario de lo que prometió en la campaña electoral. Al llegar al destino, bajó la bandera, pagué la carrera y antes de salir me dejó un último titular: “El espectáculo debe continuar”.

martes, 10 de abril de 2012

'Obispada'



Mientras España vive su particular Vía Crucis en los mercados de deuda, las procesiones de Zamora han llegado a las primeras planas de The New York Times o The Wall Street Journal y y el obispo de Alcalá es trending topic en Twitter. Imagino que por la presión de los mercados la noticia está en la penitencia que tienen que hacer los españolitos de a pie ante la amenaza de que la Europa de Merkel nos intervenga. Intuyo que las procesiones zamoranas son lo de menos para unos prestigiosos diarios que van dirigidos a los que manejan las finanzas y asumen que no nos queda otra salida que pedir milagros al santo de turno ante la desconfianza de los que nos compran la deuda. La cosa es que mientras en Grecia ponen a sus policías en alquiler para trabajos de escolta o de actores aquí apostamos por salir en procesión o que el obispo de turno la líe. En Alcalá de Henares el obispo Juan Antonio Reig Plà se ha metido en un jardín, y no de flores precisamente, con su homilía de los Santos Oficios de Viernes Santo. Igual el año que viene hasta The Financial Times desplaza a un enviado especial a la homilía de Viernes Santo en Alcalá tras el reciente revuelo. Las declaraciones homófobas e injustificables de Reig Plà en las que castigaba al fuego de los infiernos a los homosexuales -a los que vincula con la prostitución- o arremetía contras las mujeres que abortan se descalifican por sí mismas. No hace falta buscar justificaciones de ningún tipo. Es lo que hay en la curia romana y responde al pensamiento real de unos obispos cuya opinión se propaga a diestro y siniestro en cuanto abren la boca. Un ejemplo. Sólo 237.000 espectadores estaban viendo por La 2 de TVE esta retransmisión pero sus palabras encendieron la red con un efecto similar a la multiplicación de los panes y los peces. Otro milagro al fin y al cabo. Pero lamentable obispada.

lunes, 9 de abril de 2012

Bienvenido S.A.


La pugna entre Madrid y Cataluña por la fabulosa inversión de cifras mareantes de Eurovegas es de película. Las comparaciones son inevitables y por estas tierras tan castizas esta historia nos recuerda la inolvidable película Bienvenido Mr. Marshall. Hace unos días, tras el encuentro en Las Vegas de las delegaciones de Madrid y Cataluña con Sheldon Adelson, el magnate estadonidense, sabemos que la diferencia entre ambas ciudades está en las alturas, en la restricción para elevar rascacielos.

Y ahí gana Madrid. Al menos, Percival Manglano, el consejero madrileño, tuvo la oportunidad de ver de cerca a Sheldon Adelson y comprobar que existe. Llegué a pensar que bajo ese nombre lo único que se esconde es un conglomerado de empresas y de grupos inversores. Ahora que parece que Alcorcón puede unirse a Macao y Las Vegas, donde Adelson ya tiene emporios, una cosa me viene a la memoria. Es el discurso aquel del alcalde de Villar del Río cuando decía eso de: “Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación”.

martes, 3 de abril de 2012

Capirotes empapados


Después de meses sin que caiga una gota del cielo, llega la Semana Santa y hay que abrir los paraguas. Es curioso pero en los últimos años llueve menos que nunca, hay incendios en marzo, prolifera la sequía y cuando las cofradías ultiman hasta el último detalle de sus pasos de Semana Santa las nubes hacen de las suyas. Casualidad o capricho meteorológico, empiezo a pensar que más de un cofrade, antes de ponerse el capirote, debería empezar a reflexionar sobre si estamos en el camino correcto. Igual la señal del cielo es que en la tierra hay demasiado fariseísmo, pese al lustre que se saca estos días en las procesiones. No crean que con estas palabras trato de relevar ni de emular al escritor Javier Marías en su ya clásico artículo de primavera en el que año tras año critica a costaleros, cofrades y todo el séquito habitual de las procesiones fervorosas-festivas. Y eso que Marías ha hecho esfuerzos para enmendarse y hacer un acto de contricción con el propósito de ensalzar la Pascua. Han sido inútiles, porque lo que describe como abusos de los encapuchados que toman el centro de las ciudades mezclando el fervor religioso y los flashes de los turistas sigue siendo una de sus obsesiones y año tras año carga contra la Semana Santa. En mi caso no llego a su extremo. Ni mucho menos. Aunque no me gustan mucho y siempre he reprochado la falta de coherencia de muchos de los que durante una procesión se desloman cargando una imagen y el resto del año se apuntan a la vida crápula, reconozco que las procesiones tienen su aquel. Aunque sólo sea por la belleza estética y la verdadera fe de algunos. Tal vez muchos de los que hoy lloran con lágrimas de cocodrilo porque no pueden procesionar deberían pararse a pensar, si el fervor no lo impide, en que tal vez la lluvia que no les deja salir por las calles esconde un mensaje: Algo estamos haciendo mal.

martes, 27 de marzo de 2012

Materialismo


Hace unos días que el hispanista británico que probablemente mejor habla gallego, John Rutherford, recibía el título de doctor honoris causa de la Universidad de La Coruña.  Rutherford, que ha traducido a la lengua de Shakespeare El Quijote o La Regenta, no sólo es un tipo afable, culto y consecuente con su modo de vida y lo que dice. Es un humanista en el más amplio sentido de la palabra, capaz de superar la visión más materialista de la existencia. Hoy viene a esta columna porque personas de su talento se merecen que se hable de ellos, que se les haga un hueco. Porque apenas ocupan espacios en los medios de comunicación y porque su sabiduría bebe de las mismas aguas que, seguramente, inspiraron a Cervantes para narrar las aventuras del caballero de la triste figura. Que Rutherford critique la ética materialista de nuestros días y reclame que “tenemos que ser personas y no consumidores” suena a música celestial. Palabra y diagnóstico de doctor. Aunque doctor o no, persona por encima de todo.

miércoles, 21 de marzo de 2012

La lluvia

Las endorfinas tienen mucho que ver con la primavera. Y las lluvias y nevadas de estos días son como unas potentes endorfinas de optimismo tras la larga noche de la crisis. Por eso, si hay que celebrar algo estos días es el chute de optimismo que nos ha inoculado Christine Lagarde, la presidenta del Fondo Monetario Internacional. Tras acostumbrarnos al mal cuerpo que nos dejaban los batacazos del Ibex 35, la espada de Damocles que rozaba nuestras cabezas a cuenta de la prima de riesgo, las astracanadas que simbolizan los aeropuertos para paseantes y sin aviones o tantas sandeces sin fronteras que escuchamos a diario las lluvias de la primavera nos permiten soñar.  Entre tanto erial, Lagarde se ha desmarcado de la atonía general y por primera vez, alguien de peso ve  indicios sobre la recuperación económica mundial. Igual que las lluvias pueden acabar con la sequía, el agua del cielo me permite soñar con un futuro mejor. Ese futuro no será nunca como el pasado. Pero ya saben, los sueños, sueños son.

sábado, 4 de febrero de 2012

Siempre avante



La vida es como la mar, o al revés. Hay personas en las que la mar y la vida son la misma cosa. Pasan por la vida gobernando su barco, virando unos grados a babor y otros a estribor, haciendo marcaciones sobre la carta naútica para saber en dónde están y poniendo el oído a cada parte meteorológico para anticiparse a lo que pueda venir. Al fin y al cabo, navegando. Una de esas personas era mi padre, un marino de la vida y de la mar.

Hay cosas que nunca soportó. Le molestaba mucho que llamaran a los marinos "embarcados", lo que le sucedió en varias ocasiones. Sostenía que era despectivo, como si los que se ganan la comida en la mar fueran unos olvidados, gente sin patria y sin familia. Nunca se desprendió de los términos naúticos en su quehacer diario -siempre amarraba a Proa, su fiel amigo, con un ballestrinque- y no había día en que, entre gruñidos, reprobara al que dijera aparcar, en lugar de atracar un barco. Pero, especialmente, si había algo que le sacaba de sus casillas era que el hombre del tiempo dijera que soplaban vientos de componente noreste. "Nordeste, se dice nordeste... será animal!

Las grandes olas, vientos y los temporales son iguales en la mar y en la vida. Temía los huracanes, pero los afrontó cuando tuvo que hacerlo. Siempre con el timón entre sus manos. Sabía que no había que poner rumbo hacia los huracanes pero aceptaba que muchas veces eran inevitables. De la misma manera que tenía asumido que detrás de las miserias de la vida se esconde la condición humana, también tenía claro que en medio de los grandes temporales, si la naturaleza lo quiere, envía a pique a cualquier buque, por grande que sea."No importa la experiencia que tengas, ni siquiera que controles tu miedo o que tengas el mejor barco, contra la fuerza de la naturaleza nada se puede hacer. Es ella la que decide",  solía decir.

Pero tras los temporales siempre viene la calma. Esa calma que te permite vislumbrar con placidez la Cruz del Sur o las Tres Marías en el firmamento en las noches de navegación tranquila en  el hemisferio Sur o el Norte. Suena a tópico, pero era su contínua recomendación cuando le pedía consejo sobre mis avatares y bajonazos. Él lo sabía muy bien y cuánta razón tenía. Siempre dio la cara ante las incertidumbres y los mazazos de la vida, donde también soplan vientos que alcanzan la fuerza 12 en la escala Beafort. Uno de esos temporales le dejó viudo y con dos hijos de corta edad pero no se amilanó. Tiró de los cabos con más fuerza y el pensamiento siempre puesto en Mila, su estrella Polar.

Tras sus decisiones siempre había una tranquilidad que le permitía dormir a pierna suelta. Le gustaba dormir. No sin cierta nostalgia recordaba el sueño que había pasado a lo largo de su vida, en especial en esas largas noches surcando los océanos, o tras los golpes que le propinó la vida. "Nunca se termina de dormir en un barco, siempre estás alerta, con un ojo abierto y otro cerrado". Esta frase me la dijo muchas veces, frente al "Padre Cantábrico" en San Vicente de la Barquera, donde dio sus primeros pantocazos a bordo de un pequeño pesquero de vapor; o en Ribadeo, donde tanto le gustaba escuchar la señal acústica del faro en los días de niebla o los pitidos de los mercantes que entraban y salían del puerto.

Claro, que también el mar de Madrid, el de la tierra firme, le quitó muchas horas de sueño.  Los golpes de la mar son duros, pero los del día a día, lo son aún más. Él lo supo bien. Era un luchador, algo que explotaba en todas sus facetas. Los que jugaron al tenis sabían que no daba una bola por perdida...

Jamás perdió la ironía ni cierta socarronería, que transformada en virtud le permitía decir la mayor burrada del mundo y ser apreciado al mismo tiempo. Desde luego que no dejaba indiferente a nadie. Le gustaba pinchar, muchas veces hasta la impertinencia, con esa sonrisa del niño travieso que fue y que se dibujaba en su cara. Pero siempre iba de frente. Decía lo que quería, cuando y donde se le antojaba. Y lo hizo con el aval que otorga tener un alto sentido de la responsabilidad, la justicia y la generosidad.

Quienes coincidieron con él en algún momento de su singladura por este mundo comprobaron que era fiel a sí mismo, a sus hijos, a su familia... En definitiva, un hombre consecuente que desde el puente de mando, tras cada guardia de mar, me recordaba que no olvidara nunca la fórmula del rumbo verdadero y que navegara siempre avante. 



A mi padre
Por Víctor Enríquez

Querido capitán
nuestro capitán
Que te lleven
por buen rumbo
las sirenas
Que te cuiden
con tesón los ángeles
Que después de luchar
en tantas batallas
navegues feliz
por mares de luz y de paz
Querido capitán
nuestro capitán.
-------------------
Nos dejas
el sabor a mar
y tu gorra de capitán
Nos dejas
las palabras sagradas
de los hombres nobles y valientes
Nos dejas
un océano de tristeza dentro del corazón.
--------------------
Aunque el mundo
continúa revuelto
con su festival interminable
de sucesos y confusiones
ya tú, nuestro capitán
te vas a pescar atunes en el cielo
¿Valió la pena 
luchar contra 
la ballena blanca?
Tu gorra de audaz marino
se queda quieta y azul
sobre la cubierta
de tu barco.
 

Madrid, 31 de enero de 2012

martes, 3 de enero de 2012

Rogelio Hernández, adiós a la voz española más cockney




Quienes me conocen sabrán que en la parte más mitómana de mi ser se esconde Michael Caine. El actor británico es uno de mis grandes ídolos y podría recitar de carrerilla decenas de películas de este cockney del East End londinense, de Zulú a El Caballero Oscuro, pasando por Alfie, Educando a Rita, El Cuarto Protocolo, el agente Harry Palmer o el doctor Larch. Pero si ese mito me ha acompañado al menos en dos tercios de mi vida ha sido gracias a su voz. Más bien la voz de otro, en concreto del actor de doblaje Rogelio Hernández. La memoria fotográfica de los cinéfilos se ha quedado huérfana sin Rogelio, que fue capaz de llenar de alma la jerga cockney del actor nacido como Maurice Joseph Micklewhite y que todo el mundo conoce como Michael Caine. Esa voz, en español, era irónica y mordaz pero con la suficiente personalidad como para identificarla con Michael Caine en cualquier sitio. Sólo con escucharla, sin estar delante de la tele, sé que están poniendo una película de versátil y polifacético intérprete londinense.El fallecimiento de Rogelio Hernández pone de relieve el enorme mérito que tienen los actores de doblaje, tan injustamente reconocidos y de los que nadie se acuerda ni cuando salimos del cine o apagamos la tele. Probablemente sin Rogelio Hernández hoy no tendría un mito, pero gracias a él Caine siempre lo será. Lo mismo les pasará a los que tengan a Marlon Brando, Paul Newman o Jack Lemon en sus altares cinematográficos. Desde luego que porque nunca podría imaginar como sonarían en la voz de otro frases como “Sólo
tienes que hacer volar las malditas puertas” (The Italian Job); “Buenas noches príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra (Las normas de la casa de la sidra) o “Cuando pienso en todo lo que han hecho por mí, y lo poco que he hecho por ellas, creerán que he salido ganando desde el principio. ¿Pero qué he sacado de todo esto? Algún que otro chelín” (Alfie).