jueves, 22 de diciembre de 2011
Los nombres sí que importan
El PSOE sigue recostado en el diván del psicoanalista tras besar la lona del ring electoral. Desde entonces anda tan despistado que su búsqueda del tiempo perdido se ha convertido en algo patológico. A la espera del congreso de febrero los socialistas se debaten los sesos por perfilar cómo debe ser el partido en el futuro. En ese diván es donde están apareciendo todas las contrariedades internas de las distintas sensibilidades del puño y la rosa, tan evocadoras como la famosa magdalena de Proust. Para los militantes, simpatizantes y los que están en los cargos orgánicos del partido del puño y la rosan los lugares son comunes. Buscan lo mejor y la verdad, pero como todo en la vida, todo es cuestión de interpretaciones. Además, como sucede en los momentos de barullo, los que están arriba quieren apagar cualquier signo de rebelión interna, como sucede en el PSM, donde hay quien aguarda cualquier ocasión para devolverle a Tomás Gómez el golpe que en su día recibieron, y los que están abajo también quieren pintar más. Es la eterna paradoja de la vida. La cosa es que tras el K.O. del 20-N el PSOE se ha embarcado en una necesaria carrera de renovación profunda. Nadie discute que es necesario. Las famosas familias socialistas reclaman más participación y mayor democracia interna, Tampoco lo discute nadie. La inmensa mayoría se decanta ahora por las primarias para elegir al secretario general. Nadie, o mejor dicho, casi nadie lo discute ahora. Y es justo ahora cuando sobre el diván para encontrarse a sí mismos, los socialistas tratan de engañarse al terapeuta con que lo importante no son nombres, sino las ideas y los proyectos políticos. Probablemente lo que dicen también se lo creen, pero en realidad es muy difícil de compartir. Son las personas, con nombres y apellidos, las que importan porque se trata de elegir a quien sea capaz de liderar un partido desnortado y que lleve a cabo profundas renovaciones. Tal vez, harían mejor en no engañarse a sí mismos, porque los cambios los hacen las personas, no se alcanzan sólo con buenas intenciones ni en intensas reuniones para reunirse. A día de hoy lo cierto es que, aunque nadie quiera mover pieza, sólo se vislumbran dos posibles candidatos claros a la espera de que se abra una tercera vía como la que encarnó el propio Zapatero en el congreso de 2000. Uno es el felipista Alfredo Pérez Rubalcaba, y la otra es Carme Chacón, heredera del postzapaterismo. Los nombres dan muchas pistas, esconden intenciones, adhesiones, fidelidades, deseos y generan tanto filias como fobias. No es otra cosa, al fin y al cabo, que la condición humana. Si no es así que alguien explique por qué Rajoy nos tuvo en vilo, tras semanas de quinielas de ministrables, para conocer la composición de su Ejecutivo. O por qué se ha hablado tanto de sus ministros, que cuando los dio a conocer parecía más la alineación del próximo partido de la selección española de futbol. ¿Será que los nombres sí que importan?
miércoles, 14 de diciembre de 2011
La carretilla de Urdangarín
Mucho me temo que la carretilla del Museo de Cera ya está lista para otro trabajito. Ahora es cuando me pongo en la piel de ese operario que actúa a modo de verdugo, pero con maneras de transportista o de empleado de funeraria. Los palacetes, los informes farragosos que se colocaban por doquier gracias al membrete de S.A.R. consorte, los paraísos fiscales y una serie de hechos detallados con precisión en los medios de comunicación, pese a un secreto de sumario que brilla por su ausencia, han acabado con la paciencia del Rey. El comportamiento poco ejemplar ha dado la puntilla a un Urdangarín que ya ha perdido el juicio de la opiniíon pública, la otra sentencia, si es que la hay, será la de los tribunales. A estas alturas es difícil encontrar a nadie que no califique el comportamiento del marido de la Infanta Cristina como inmoral o poco ético. Si ha incurrido en delitos como los que presuntamente se le acusará será el juez el que decida, y en su caso le imponga la pena. Pero el cuento de princesas y palacetes de Urdangarín no pinta nada bien. Sólo con leer en un titular que Urdangarín y su socio emplearon (presuntamente, claro) una fundación de ayuda a niños discapacitados creada y controlada por ellos para evadir al paraíso fiscal de Belice es para empezar a pensar que la cera de su muñeco no va a tardar en derretirse. Si es así, y tiene el mismo destino que su exconcuñado, el inefable Marichalar, la carretilla del Museo de Cera que le traslade será el objetivo más codiciado de los paparazzi más avezados. Seguro que en las redacciones de la prensa de las revistas del cuore sus directores aguardan con inquietud la llegada de esa foto futurible. Marichalar no resistió mucho ni en el burladero del albero de cera, primer paso antes antes del destierro definitivo, y para Urdangarín se piensa ya en un destino similar. El primer paso para Urdangarin, el de cera, será sacarle de su espacio actual en este museo madrileño. Ahora está junto a los Reyes de España y sus hijas, pero tras su apartamiento real pasaría a la sala dedicada a los deportes, al menos eso se estudia . No sé si alguien recuerda ya sus éxitos deportivos, más en un país de memoria quebradiza, acostumbrado a pelotear al líder y pisotearle cuando cae en desgracia. Pero me imagino que en lugar de reservarle un espacio a la altura de su victorioso pasado como jugador de balonmano, le colocarán como un mero espectador de las hazañas de Ángel Nieto, por ejemplo. Así que el señor Lobo, el que empuja la carretilla, ya sabe que tiene un trabajito por delante. Es sólo cuestión de tiempo y el Señor Lobo, como el empleado de una funeraria, no entiende de emociones, como mucho de respeto por el trabajo bien hecho.
domingo, 4 de diciembre de 2011
El euro cruje
La lavadora es algo más que un electrodoméstico. Es una máquina que posee poderes extraordinarios que van más allá de lavar la ropa sucia. Durante años lava y lava, obra el milagro de quitar manchas y mantener los colores de las prendas. Con el paso del tiempo se van sustituyendo los calzoncillos, las camisetas, los vaqueros y los calcetines, pero la lavadora sigue a lo suyo, a dar vueltas y vueltas, mezclando el detergente y el suavizante con la ropa..
Lo extraordinario es que muchas veces los pares de calcetines que entraban en el cesto de la ropa sucia no salían de la lavadora tras el correspondiente centrífugado o sólo salía uno suelto. Daba igual.Hemos aguantado años mezclando calcetines con la misma tranquilidad que tirábamos de los euros para tapar vergüenzas y vivir a todo trapo. Unos se ponían un palacete en su vida colocando informes repletos de vaguedades o se lo llevaban muerto en forma de comisiones, otros pasaban de la alpargata al Porsche subvencionado con la venta de unos terrenitos y mientras, una gran mayoría se reía del que pagaba por comprar un billete de metro. "Para qué pagar si te puedes colar, hay que ser tonto" es lo que se puede leer en el pensamiento de ese españolito que no hace colas y pisa el acelerador por el arcén de los listos en pleno atasco. Dichosa picaresca. La falta de conciencia social es tan española como la furia de la infantería que acojonó a media Europa. Pero es la carencia de conciencia social lo que nos hace estar tan lejos de la Europa. Y mientras, la lavadora a lo suyo. La malo es que la lavadora da señales inequívocas de que no puede más.
Esa lavadora es la Europa del euro, la misma que nos ha construido carreteras, vías de tren de alta velocidad, potabilizadoras... y tantas y tantas cosas como podamos imaginar con cargo a los fondos de desarrollo regional. Hoy la Europa del euro no resiste, cruje. Llega la hora de refundar Europa para que tenga un verdadero gobierno económico y una estricta disciplina presupuestaria sobre la deuda y el déficit, con fuertes sanciones a los países que no cumplan. Angela Merkel no se cansa de repetir que la solución no son los eurobonos y que es la unión fiscal lo que va a salvar la zona euro. Merkel y Sarkozy tienen la sartén por el mango. Otros, como Mariano Rajoy, no tienen más remedio que aceptar, sí o sí, lo que Alemania y Francia decidan, y aplicarlo en España.
Dentro de unos días, el 8 y el 9 de diciembre, el euro se juega su futuro en la cumbre más importante desde que el euro empezó a correr por la vieja Europa. Los países de la zona euro tendrá que elegir entre dar un paso adelante o caminar en un alambre sobre el vacío. Ahora la lavadora sigue siendo la misma, la ropa sucia también es nuestra y si queremos seguir pagando en euros ya nadie podrá perder calcetines por el camino.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Regalos para la Constitución: un largo puente, ‘okupas’ y tranvías
La Constitución Española cumple 33 años, un tercio de siglo, y en Madrid se celebra por adelantado. Como si se tratara de un lifting, la celebración de la Carta Magna cada vez se estira más. Y es que cada año se celebra más pronto, en esta ocasión con cinco días de adelanto. Mientras la crisis aprieta y el futuro del euro está en el alero, el jugoso puente laboral que se avecina es capaz hasta de adelantar el brindis por un documento de consenso y unidad que ya ni se celebra el 6 de diciembre. Pero con puente o sin él, la sede del Gobierno regional en la Puerta del Sol volvió a acoger un acto tradicional que tuvo como protagonista en los pasillos y corrillos los cantos de sirena para reformar el texto de 1978, el encierro del alcalde de Parla, José María Fraile, para defender su tranvía o el tono casi mitinero de la todavía delegada del Gobierno, Dolores Carrión, para defender su actuación ante el movimiento okupa que igual que toma un hotel o un teatro también se instala sin miramientos en edificios públicos de Madrid.
La concordia y el consenso que se desprende de la Constitución se respiraba el pasado jueves en la Puerta del Sol y la presidenta regional, Esperanza Aguirre, así lo puso de manifiesto en una intervención en la que destacó que en estos momentos de dificultad habría que fijarse más que nunca en la Constitución para salir de la crisis. El mensaje de Aguirre no se quedó ahí y aprovechó la intervención para destacar el “legado histórico y cultural” de una gran nación como España y que “sólo algunos españoles acomplejados ponen en cuestión". Y es que la Constitución siempre abre una tregua en la batalla política.
Aunque las formas se guardaron, el morbo del acto estaba en la presencia de Dolores Carrión, delegada del Gobierno en la Com unidad de Madrid y a la que el Gobierno regional coloca en el centro de sus críticas por no impedir la okupación de edificios. Entre copas de cava y buenas maneras, Carrión coló en su discurso, en su último acto oficial, una encendida defensa de su labor pese a que los populares madrileños claman contra ella porque en Madrid hay siete edificios ocupados y la Delegación del Gobierno mira hacia otra parte. Y según Carrión, donde mira es a la Constitución porque presumió de haber desempeñado su cargo “siempre con a ley en la mano”. El Gobierno regional, claro está no piensa lo mismo, y responsabilizan a Carrión que no haya actuado ante los okupas enviando a la policía.
Los consejeros de Aguirre claman contra la barra libre con los okupas, aunque si llama la atención alguna de las declaraciones oficiales es la de Percival Manglano. Después de brindar por la Constitución y tras la tregua que da el solemne acto de cada año, entró en la Asamblea de Madrid para el pleno de los jueves y lanzó una frase lapidaria: “Me parece que el germen del totalitarismo okupa está germinando porque la Delegación de Gobierno se ha rendido sin vergüenza, sin condiciones y sin dignidad”.
Fraile pasó más de un día en la Real Casa de Correos, desde la nueve y media de la mañana del miércoles hasta las doce de la mañana del jueves, por una deuda que tiene el ayuntamiento en la gestión del tranvía que sólo las dos empresas implicadas podían solucionar. Y así fue, Alstom, que se encarga del mantenimento, y Tranvía de Parla negociaron, limaron sus diferencias, cerraron un calendario de pagos y el tranvía volvió a circular desde el jueves por la tarde. Fraile, eso sí, se quedó al acto de la Constitución y salió de la Real Casa de Correos como había venido, sin un solo euro de la Comunidad para tapar la deuda municipal de un proyecto faraónico impulsado por su antecesor, Tomás Gómez.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Al final de la escapada
Después de acabar la campaña oficial sin decir qué va a hacer para crear empleo y reducir el paro ha llegado su hora. En su primera comparecencia de anoche, tras el histórico triunfo del PP, Rajoy advirtió que no habría “milagros”. Tiene razón. Sería de inconscientes creerlo así. Rajoy tiene por delante una tarea titánica, en la que deberá mostrar hechos, no sólo intenciones. Supongo que no tardará en anunciar los profundos recortes –sí, recortes– que habrá que llevar a cabo para profundizar en la política de austeridad y cumplir con el objetivo de estabilidad presupuestaria que marca Europa. Y es precisamente Europa quien va a marcar los pasos y las decisiones de ese hombre tranquilo, muy gallego y de silencios exasperantes. A su manera, Rajoy también está Al final de la Escapada. Pero la huida también llega a su fin para Rubalcaba. Su carrera electoral en 2008 ha llegado a su fin y sería una temeridad pensar que volverá a tener una oportunidad así porque el congreso del PSOE debe servir para renovar el partido.En la película de Godard, y siento desvelar el final a todo aquel que a estas alturas no la haya visto, Belmondo muere a manos de sus perseguidores, con el pitillo en la boca y cansado de huir (claro, que perdidamente enamorado de Jean Seberg). Películas así solo hay una, por muchos remakes que hagan.Y el PSOE haría mal si hiciera un remake.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Gustavo de Arístegui: "El islamismo radical no es compatible con los derechos humanos"
“El islamismo radical no es compatible con los derechos humanos ni con la democracia”. Así lo advierte el Gustavo de Arístegui (Madrid, 1963). El político popular, licenciado en Derecho, diplomático y portavoz del PP en la Comisión de Asuntos de Exteriores hasta esta legislatura analiza las revueltas árabes en su último libro, Encrucijadas árabes. Lo que España y el mundo se juegan (Singular Ediciones). De Arístegui advierte de que el islamismo radical es el gran beneficiario de las revueltas que comenzaron en la plaza Tahrir, en El Cairo. Además alerta del riesgo que supone la presencia de Al-Qaeda en el Magreb y critica con dureza que no se adopte desde los organismos internacionales una resolución de condena firme “al sanguinario régimen sirio”. Además, censura con dureza “la Alianza de las Civilizaciones, tal y como está concebida por el Gobierno del PSOE”, porque “ha dado aureola de legitimidad a regímenes como Siria e Irán”. Tampoco pasa por alto, a lo largo de la entrevista, que la preocupación europea por la crisis financiera lleve a un segundo plano los conflictos localizados en países árabes de la vertiente mediterránea.
-¿Qué se juegan España y el mundo en la encrucijada árabe?
-Tenemos que ser conscientes de que todos los problemas geopolíticos, la inestabilidad geopolítica, la inseguridad… son generadores de peligros muy claros, para Europa, para España y para el mundo. Es una parte muy importante del mundo, y en especial para nosotros. Hay que tener en cuenta que un momento en el que Europa está debilitada por la crisis del euro, la crisis financiera, la crisis de la deuda soberana el que haya incertidumbre en nuestro vecindario añade más incertidumbre y limita nuestra capacidad de respuesta.
-¿Eso está propiciando que Occidente baje la guardia?
- Quizá los que tienen que bajarla no la están bajando. Es el caso de los servicios de inteligencia, los servicios de seguridad… pero, en efecto, la sociedad tiene una cierta tendencia a centrarse más en los problemas más acuciantes. Tampoco es que la preocupación social vaya a paliar o mitigar los posibles riesgos de nuestra región. Pero tenemos que ser conscientes de que los riesgos de nuestra región en este momento preciso son una noticia peor que si fuera en otro momento. Una Europa menos fuerte que antaño es una Europa con menor capacidad de respuesta inmediata.
-¿Hay más riesgo ahora en el norte de África con la presencia Al-Qaeda?
-Al-Qaeda se está instalando en el Sahel y estar en el Sahel significa estar a tiro de piedra de cualquier parte de Europa, a tiro de piedra de cualquier parte del África subsahariana. Quiero recordar los terribles atentados que están produciéndose en Nigeria. Hace muy poco tiempo una serie de atentados causaron 150 muertos en un fin de semana en Abuya y eso es Al-Qaeda en el Magreb islámico. Al-Qaeda está instalada en el Sahel, pero especialmente en Níger y Mali. Y eso algunos venimos denunciándolo desde hace mucho tiempo.
-¿La democracia y el islamismo pueden convivir?
-Islam y democracia sí, rotundamente sí. Islamismo radical y democracia no, rotundamente no. El islamismo radical no es compatible con los derechos humanos, no es compatible con la democracia. El Islam sí que lo es y lo estamos viendo en Turquía, en Indonesia o entre los musulmanes indios porque la India es el segundo país musulmán del mundo por población después de Indonesia, por delante de Pakistán. Conviene recordarlo. Hay unos 170 millones de musulmanes en la India.
-¿Se han tomado con demasiada alegría las revueltas de la primavera árabe?
-Creo que hay un exceso de optimismo irresponsable en algunos analistas y algunos responsable respecto a cómo estaban llevándose a cabo las revueltas en el mundo árabe. ¿Cuántas veces hemos escuchado que los islamistas no tienen protagonismo, que los islamistas no son los que han iniciado las revueltas, los islamistas no tendrán un papel que jugar cuando cambien los regímenes dictatoriales?... No tuvieron nada que ver con el estallido de las revueltas, pero ya hemos visto que han ganado en Túnez, que van a ganar en Egipto o que una parte del Consejo Nacional de Transición libio tiene claramente una tendencia islamista y eso es una evidencia que no podemos negar. Negarla sería también irresponsable.
-¿El islamismo radical es, por tanto, el principal beneficiario de unos movimientos en los que no participaron en su origen?
-En gran medida es una buena conclusión. En efecto, el islamismo radical es uno de los principales beneficiarios de los cambios del régimen en los que no han sido protagonistas. En lo que sí han sido protagonistas es en las elecciones porque en Túnez han ganado y van a ganar en Egipto.
-¿Se puede establecer algún paralelismo entre la plaza Tahrir de El Cairo con la Puerta del Sol del movimiento 15-M?
-El movimiento 15-M nace con la amalgama de muchas cosas muy distintas, donde hay gente de derechas, de izquierdas, parados, estudiantes, funcionarios, trabajadores precarios y no precarios, gente que quiere que el sistema se regenere y sea más representativo, más transparente… Pero lo que queda hoy del movimiento 15-M es otra cosa bien distinta. Después de un proceso de centrifugación de los elementos más moderados lo que queda es otra cosa. Queda un movimiento muy parecido a lo que ya existía en todas partes del mundo democrático: los anticapitalistas, antiimperialistas,… todos los antis que uno pueda imaginar. Obviamente sigue habiendo gente bienintencionada en el sistema, pero estamos hablando de la contestación a democracias, de la petición de que las democracias se reformen o se regeneren si esa reforma es necesaria. En la plaza Tahrir es la protesta de un pueblo oprimido por un dictador pidiendo libertad y democracia, que ya la hay en España.
-¿Por qué Siria parece que tiene carta blanca desde hace tantos años?
-A Siria le está saliendo gratis casi todo lo que ha hecho en 41 años, que es lo que lleva el régimen. Hasta el año 1991 todo le salía gratis porque era un aliado principal del bloque soviético, y en plena guerra fría era imposible censurar a Siria. De hecho la matanza de Hama, del año 1982, con 30.000 víctimas le salió totalmente gratis a Hafez al-Assad [padre del actual presidente Bashar al-Assad]. Ni una sola condena en organismos internacionales. Y en la actualidad hay reticencias que no son ya justificables, o que no lo fueron en ningún momento desde el principio por parte de China o de Rusia, para que se adopte por lo menos una resolución de condena firme al sanguinario régimen sirio. Lo que está produciéndose en Siria es terrible y tiene que hacernos reflexionar a la comunidad internacional sobre el doble rasero.
-Ese doble rasero ha sido el mismo que se ha aplicado a Libia, donde se ha apoyado a unos rebeldes desconocidos…
-El mandato de la ONU no era para los rebeldes libios, era para el pueblo libio. Era la defensa de los libios que estaban siendo masacrados con medios de guerra por parte de su líder de la revolución de su dictador Gadafi. De la misma forma que se ha defendido al pueblo libio se tenía que haber defendido al pueblo sirio, empezando por una condena. Me cabe la satisfacción de ser el autor de la única iniciativa parlamentaria aprobada en el Congreso de los Diputados condenando, con voto unánime de la Comisión de Asuntos Exteriores, al régimen sirio por su masacre del pueblo.
-Hablando de Libia, una parte del Consejo Nacional de Transición (CNT) ya se ha mostrado dispuesto a instaurar la Sharia [ley Islámica].
-Es lo que hablábamos antes, que una parte del CNT ha demostrado estar más cerca del islamismo radical que del islam moderado. Los libios tendrán que decidir entre las opciones políticas que se presenten a las elecciones cuando se celebren.
-¿Qué papel debe desempeñar España en política Exterior en este asunto?
-España tiene un profundo conocimiento de la región, mucha experiencia, buena imagen y, además, el precedente de nuestra ejemplar transición a la democracia. No tenemos que dar lecciones a nadie, ni ser paternalistas ni imponer nuestro sistema. Sí podemos y debemos compartir nuestras experiencias. Las tareas que pueden tener los países democráticos vecinos a los de las revueltas son dos básicas. Primero, los estados, para ayudar a la consolidación de las instituciones democráticas, las reformas institucionales y el fortalecimiento de las jóvenes democracias. Segundo, los partidos, para que las formaciones afines entrenen y formen a los dirigentes de esos partidos que han vivido bajo dictaduras y que siendo demócratas de corazón no tienen experiencia en la administración de democracias. En consecuencia, creo que tenemos esos dos papeles que jugar, que son importantes.
-¿Las estrategias del próximo gobierno español hacia dónde deben dirigirse?
-Lo tenemos muy claro. La sensibilidad, el interés o la prioridad que un gobierno sensato, como es el que yo creo que va a ser el del Partido Popular. El Gobierno que surja va a tener la mano tendida con los vecinos, diálogo con el Islam moderado, la búsqueda de puntos de encuentro contra el terrorismo, el crimen organizado, contra los enemigos comunes; apoyo a los procesos de democratización; y entender que algunas iniciativas del gobierno socialista ha logrado ha sido apuntalar y legitimar a regímenes dictatoriales y corruptos. La Alianza de las Civilizaciones, tal y como está concebida por el Gobierno del PSOE, lo que ha hecho es dar aureola de legitimidad a regímenes como Siria e Irán, y pongo solo dos ejemplos.
-¿La amenaza nuclear de Irán es en serio o un farol?
-Otra cosa que llevo años diciendo y que mucha gente pensaba que era exagerada… Irán va a por el arma nuclear y la acabará teniendo. Tardará más o menos, pero es una evidencia que la quiere tener porque quiere blindar al régimen y ser potencia hegemónica regional en un eje hacia cuatro escenas geopolíticas: las exrepúblicas soviéticas y China hacia el norte; hacia el este, el Asia central; hacia el sur el Golfo Pérsico; y hacia el oeste, Oriente Próximo donde influye a través del régimen sirio, Hizbulá y Hamás. Por tanto, la inclusión del régimen sirio va a tener un impacto fundamental en la estabilización de Oriente Próximo en la medida en que Irán ya no podrá proyectar fuerza ni inestabilidad a través de sus aliados incondicionales que son el régimen sirio, Hizbulá y Hamás.
lunes, 7 de noviembre de 2011
¿Debates?
El interés mediático que genera un debate entre los dos aspirantes a ocupar La Moncloa en la próxima legislatura me causa cierta hilaridad, no exenta de escepticismo. Lo que tienen estos debates es que sin tener dotes adivinatorias cualquier espectador que se siente ante el televisor ya sabe lo que quiere o no escuchar. Las campaña electorales sirven para regar los oídos de los fieles asistentes a los mítines y lanzar los mensajes de turno. Y con los debates televisivos pasa lo mismo. Resulta que lo importante a estas alturas de la película, después de interminables meses de campaña electoral, no sólo los quince días de rigor, es el qué y no el cómo. Por el qué me refiero a si Rajoy ha elegido un traje gris, si se come el seso para elegir entre una corbata azul o roja para la madre de todos los debates o que si en las horas previas no se ha separado de su político de cabecera. Por el qué también me refiero a si Rubalcaba ha comido ensalada de tomate con atún, filete de pollo con patatas y un kiwi antes de vérselas, cara a cara, con Rajoy tras pasarse todo el día en Ferraz. Dentro del qué también están los secretos de alcoba de los que presumen los tertulianos. Que si Rajoy llega a las 21.03 horas al Palacio de Congresos y el candidato socialista diez minutos después, o que si a uno y otro les acompañan menganito o fulano de tal. Todo esto no es más que el Sálvame de la política porque las cosas ahora no están para perderse con rodeos, sino en ir al fondo de la cuestión para solucionar la crisis económica. Con un debate en falso a dos, sin frescura ni espontaneidad y totalmente controlado por los aparatos de los partidos nada me importa que en los próximos días los partidistas de turno quieran presumir de que su candidato haya ganado el único cara a cara de esta campaña electoral. Por desgracia, lo que alimenta la audiencia de estos debates son cuestiones tan superficiales como los movimientos de manos, las miradas perdidas, los gestos taciturnos o cuántas veces se toque la nariz uno de ellos. El ganador del debate, ahora, no es lo importante. Es hasta insignificante. Con más de 15 puntos de de ventaja del PP sobre el PSOE en las encuestas se antoja muy difícil que un debate pueda influir a la hora de cambiar el voto de un país que necesita ponerse en marcha. Nadie duda del alcance que tienen los medios de comunicación, pero ante este debate electoral me proporcionan más felicidad los anuncios de los cortes publicitarios, por inalcanzable que sea lo que vendan, que las promesas políticas. Será porque en estos momentos resulta más sincero Don Draper, el enigmático publicista de Mad Men, al defender que la idea que esconde cualquier campaña publicitaria es la felicidad.
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