miércoles, 21 de marzo de 2012

La lluvia

Las endorfinas tienen mucho que ver con la primavera. Y las lluvias y nevadas de estos días son como unas potentes endorfinas de optimismo tras la larga noche de la crisis. Por eso, si hay que celebrar algo estos días es el chute de optimismo que nos ha inoculado Christine Lagarde, la presidenta del Fondo Monetario Internacional. Tras acostumbrarnos al mal cuerpo que nos dejaban los batacazos del Ibex 35, la espada de Damocles que rozaba nuestras cabezas a cuenta de la prima de riesgo, las astracanadas que simbolizan los aeropuertos para paseantes y sin aviones o tantas sandeces sin fronteras que escuchamos a diario las lluvias de la primavera nos permiten soñar.  Entre tanto erial, Lagarde se ha desmarcado de la atonía general y por primera vez, alguien de peso ve  indicios sobre la recuperación económica mundial. Igual que las lluvias pueden acabar con la sequía, el agua del cielo me permite soñar con un futuro mejor. Ese futuro no será nunca como el pasado. Pero ya saben, los sueños, sueños son.

sábado, 4 de febrero de 2012

Siempre avante



La vida es como la mar, o al revés. Hay personas en las que la mar y la vida son la misma cosa. Pasan por la vida gobernando su barco, virando unos grados a babor y otros a estribor, haciendo marcaciones sobre la carta naútica para saber en dónde están y poniendo el oído a cada parte meteorológico para anticiparse a lo que pueda venir. Al fin y al cabo, navegando. Una de esas personas era mi padre, un marino de la vida y de la mar.

Hay cosas que nunca soportó. Le molestaba mucho que llamaran a los marinos "embarcados", lo que le sucedió en varias ocasiones. Sostenía que era despectivo, como si los que se ganan la comida en la mar fueran unos olvidados, gente sin patria y sin familia. Nunca se desprendió de los términos naúticos en su quehacer diario -siempre amarraba a Proa, su fiel amigo, con un ballestrinque- y no había día en que, entre gruñidos, reprobara al que dijera aparcar, en lugar de atracar un barco. Pero, especialmente, si había algo que le sacaba de sus casillas era que el hombre del tiempo dijera que soplaban vientos de componente noreste. "Nordeste, se dice nordeste... será animal!

Las grandes olas, vientos y los temporales son iguales en la mar y en la vida. Temía los huracanes, pero los afrontó cuando tuvo que hacerlo. Siempre con el timón entre sus manos. Sabía que no había que poner rumbo hacia los huracanes pero aceptaba que muchas veces eran inevitables. De la misma manera que tenía asumido que detrás de las miserias de la vida se esconde la condición humana, también tenía claro que en medio de los grandes temporales, si la naturaleza lo quiere, envía a pique a cualquier buque, por grande que sea."No importa la experiencia que tengas, ni siquiera que controles tu miedo o que tengas el mejor barco, contra la fuerza de la naturaleza nada se puede hacer. Es ella la que decide",  solía decir.

Pero tras los temporales siempre viene la calma. Esa calma que te permite vislumbrar con placidez la Cruz del Sur o las Tres Marías en el firmamento en las noches de navegación tranquila en  el hemisferio Sur o el Norte. Suena a tópico, pero era su contínua recomendación cuando le pedía consejo sobre mis avatares y bajonazos. Él lo sabía muy bien y cuánta razón tenía. Siempre dio la cara ante las incertidumbres y los mazazos de la vida, donde también soplan vientos que alcanzan la fuerza 12 en la escala Beafort. Uno de esos temporales le dejó viudo y con dos hijos de corta edad pero no se amilanó. Tiró de los cabos con más fuerza y el pensamiento siempre puesto en Mila, su estrella Polar.

Tras sus decisiones siempre había una tranquilidad que le permitía dormir a pierna suelta. Le gustaba dormir. No sin cierta nostalgia recordaba el sueño que había pasado a lo largo de su vida, en especial en esas largas noches surcando los océanos, o tras los golpes que le propinó la vida. "Nunca se termina de dormir en un barco, siempre estás alerta, con un ojo abierto y otro cerrado". Esta frase me la dijo muchas veces, frente al "Padre Cantábrico" en San Vicente de la Barquera, donde dio sus primeros pantocazos a bordo de un pequeño pesquero de vapor; o en Ribadeo, donde tanto le gustaba escuchar la señal acústica del faro en los días de niebla o los pitidos de los mercantes que entraban y salían del puerto.

Claro, que también el mar de Madrid, el de la tierra firme, le quitó muchas horas de sueño.  Los golpes de la mar son duros, pero los del día a día, lo son aún más. Él lo supo bien. Era un luchador, algo que explotaba en todas sus facetas. Los que jugaron al tenis sabían que no daba una bola por perdida...

Jamás perdió la ironía ni cierta socarronería, que transformada en virtud le permitía decir la mayor burrada del mundo y ser apreciado al mismo tiempo. Desde luego que no dejaba indiferente a nadie. Le gustaba pinchar, muchas veces hasta la impertinencia, con esa sonrisa del niño travieso que fue y que se dibujaba en su cara. Pero siempre iba de frente. Decía lo que quería, cuando y donde se le antojaba. Y lo hizo con el aval que otorga tener un alto sentido de la responsabilidad, la justicia y la generosidad.

Quienes coincidieron con él en algún momento de su singladura por este mundo comprobaron que era fiel a sí mismo, a sus hijos, a su familia... En definitiva, un hombre consecuente que desde el puente de mando, tras cada guardia de mar, me recordaba que no olvidara nunca la fórmula del rumbo verdadero y que navegara siempre avante. 



A mi padre
Por Víctor Enríquez

Querido capitán
nuestro capitán
Que te lleven
por buen rumbo
las sirenas
Que te cuiden
con tesón los ángeles
Que después de luchar
en tantas batallas
navegues feliz
por mares de luz y de paz
Querido capitán
nuestro capitán.
-------------------
Nos dejas
el sabor a mar
y tu gorra de capitán
Nos dejas
las palabras sagradas
de los hombres nobles y valientes
Nos dejas
un océano de tristeza dentro del corazón.
--------------------
Aunque el mundo
continúa revuelto
con su festival interminable
de sucesos y confusiones
ya tú, nuestro capitán
te vas a pescar atunes en el cielo
¿Valió la pena 
luchar contra 
la ballena blanca?
Tu gorra de audaz marino
se queda quieta y azul
sobre la cubierta
de tu barco.
 

Madrid, 31 de enero de 2012

martes, 3 de enero de 2012

Rogelio Hernández, adiós a la voz española más cockney




Quienes me conocen sabrán que en la parte más mitómana de mi ser se esconde Michael Caine. El actor británico es uno de mis grandes ídolos y podría recitar de carrerilla decenas de películas de este cockney del East End londinense, de Zulú a El Caballero Oscuro, pasando por Alfie, Educando a Rita, El Cuarto Protocolo, el agente Harry Palmer o el doctor Larch. Pero si ese mito me ha acompañado al menos en dos tercios de mi vida ha sido gracias a su voz. Más bien la voz de otro, en concreto del actor de doblaje Rogelio Hernández. La memoria fotográfica de los cinéfilos se ha quedado huérfana sin Rogelio, que fue capaz de llenar de alma la jerga cockney del actor nacido como Maurice Joseph Micklewhite y que todo el mundo conoce como Michael Caine. Esa voz, en español, era irónica y mordaz pero con la suficiente personalidad como para identificarla con Michael Caine en cualquier sitio. Sólo con escucharla, sin estar delante de la tele, sé que están poniendo una película de versátil y polifacético intérprete londinense.El fallecimiento de Rogelio Hernández pone de relieve el enorme mérito que tienen los actores de doblaje, tan injustamente reconocidos y de los que nadie se acuerda ni cuando salimos del cine o apagamos la tele. Probablemente sin Rogelio Hernández hoy no tendría un mito, pero gracias a él Caine siempre lo será. Lo mismo les pasará a los que tengan a Marlon Brando, Paul Newman o Jack Lemon en sus altares cinematográficos. Desde luego que porque nunca podría imaginar como sonarían en la voz de otro frases como “Sólo
tienes que hacer volar las malditas puertas” (The Italian Job); “Buenas noches príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra (Las normas de la casa de la sidra) o “Cuando pienso en todo lo que han hecho por mí, y lo poco que he hecho por ellas, creerán que he salido ganando desde el principio. ¿Pero qué he sacado de todo esto? Algún que otro chelín” (Alfie).

jueves, 22 de diciembre de 2011

Los nombres sí que importan




El PSOE sigue recostado en el diván del psicoanalista tras besar la lona del ring electoral. Desde entonces anda tan despistado que su búsqueda del tiempo perdido se ha convertido en algo patológico. A la espera del congreso de febrero los socialistas se debaten los sesos por perfilar cómo debe ser el partido en el futuro. En ese diván es donde están apareciendo todas las contrariedades internas de las distintas sensibilidades del puño y la rosa, tan evocadoras como la famosa magdalena de Proust. Para los militantes, simpatizantes y los que están en los cargos orgánicos del partido del puño y la rosan los lugares son comunes. Buscan lo mejor y la verdad, pero como todo en la vida, todo es cuestión de interpretaciones. Además, como sucede en los momentos de barullo, los que están arriba quieren apagar cualquier signo de rebelión interna, como sucede en el PSM, donde hay quien aguarda cualquier ocasión para devolverle a Tomás Gómez el golpe que en su día recibieron, y los que están abajo también quieren pintar más. Es la eterna paradoja de la vida. La cosa es que tras el K.O. del 20-N el PSOE se ha embarcado en una necesaria carrera de renovación profunda. Nadie discute que es necesario. Las famosas familias socialistas reclaman más participación y mayor democracia interna, Tampoco lo discute nadie. La inmensa mayoría se decanta ahora por las primarias para elegir al secretario general. Nadie, o mejor dicho, casi nadie lo discute ahora. Y es justo ahora cuando sobre el diván para encontrarse a sí mismos, los socialistas tratan de engañarse al terapeuta con que lo importante no son nombres, sino las ideas y los proyectos políticos. Probablemente lo que dicen también se lo creen, pero en realidad es muy difícil de compartir. Son las personas, con nombres y apellidos, las que importan porque se trata de elegir a quien sea capaz de liderar un partido desnortado y que lleve a cabo profundas renovaciones. Tal vez, harían mejor en no engañarse a sí mismos, porque los cambios los hacen las personas, no se alcanzan sólo con buenas intenciones ni en intensas reuniones para reunirse. A día de hoy lo cierto es que, aunque nadie quiera mover pieza, sólo se vislumbran dos posibles candidatos claros a la espera de que se abra una tercera vía como la que encarnó el propio Zapatero en el congreso de 2000. Uno es el felipista Alfredo Pérez Rubalcaba, y la otra es Carme Chacón, heredera del postzapaterismo. Los nombres dan muchas pistas, esconden intenciones, adhesiones, fidelidades, deseos y generan tanto filias como fobias. No es otra cosa, al fin y al cabo, que la condición humana. Si no es así que alguien explique por qué Rajoy nos tuvo en vilo, tras semanas de quinielas de ministrables, para conocer la composición de su Ejecutivo. O por qué se ha hablado tanto de sus ministros, que cuando los dio a conocer parecía más la alineación del próximo partido de la selección española de futbol. ¿Será que los nombres sí que importan?

miércoles, 14 de diciembre de 2011

La carretilla de Urdangarín

Mucho me temo que la carretilla del Museo de Cera ya está lista para otro trabajito. Ahora es cuando me pongo en la piel de ese operario que actúa a modo de verdugo, pero con maneras de transportista o de empleado de funeraria. Los palacetes, los informes farragosos que se colocaban por doquier gracias al membrete de S.A.R. consorte, los paraísos fiscales y una serie de hechos detallados con precisión en los medios de comunicación, pese a un secreto de sumario que brilla por su ausencia, han acabado con la paciencia del Rey. El comportamiento poco ejemplar ha dado la puntilla a un Urdangarín que ya ha perdido el juicio de la opiniíon pública, la otra sentencia, si es que la hay, será la de los tribunales. A estas alturas es difícil encontrar a nadie que no califique el comportamiento del marido de la Infanta Cristina como inmoral o poco ético. Si ha incurrido en delitos como los que presuntamente se le acusará será el juez el que decida, y en su caso le imponga la pena. Pero el cuento de princesas y palacetes de Urdangarín no pinta nada bien. Sólo con leer en un titular que Urdangarín y su socio emplearon (presuntamente, claro) una fundación de ayuda a niños discapacitados creada y controlada por ellos para evadir al paraíso fiscal de Belice es para empezar a pensar que la cera de su muñeco no va a tardar en derretirse. Si es así, y tiene el mismo destino que su exconcuñado, el inefable Marichalar, la carretilla del Museo de Cera que le traslade será el objetivo más codiciado de los paparazzi más avezados. Seguro que en las redacciones de la prensa de las revistas del cuore sus directores aguardan con inquietud la llegada de esa foto futurible. Marichalar no resistió mucho ni en el burladero del albero de cera, primer paso antes antes del destierro definitivo, y para Urdangarín se piensa ya en un destino similar. El primer paso para Urdangarin, el de cera, será sacarle de su espacio actual en este museo madrileño. Ahora está junto a los Reyes de España y sus hijas, pero tras su apartamiento real pasaría a la sala dedicada a los deportes, al menos eso se estudia . No sé si alguien recuerda ya sus éxitos deportivos, más en un país de memoria quebradiza, acostumbrado a pelotear al líder y pisotearle cuando cae en desgracia. Pero me imagino que en lugar de reservarle un espacio a la altura de  su victorioso pasado como jugador de balonmano, le colocarán como un mero espectador de las hazañas de Ángel Nieto, por ejemplo. Así que el señor Lobo, el que empuja la carretilla, ya sabe que tiene un trabajito por delante. Es sólo cuestión de tiempo y el Señor Lobo, como el empleado de una funeraria, no entiende de emociones, como mucho de respeto por el trabajo bien hecho.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El euro cruje


La lavadora es algo más que un electrodoméstico. Es una máquina que posee poderes extraordinarios que van más allá de lavar la ropa sucia. Durante años lava y lava, obra el milagro de quitar manchas y mantener los colores de las prendas. Con el paso del tiempo se van sustituyendo los calzoncillos, las camisetas, los vaqueros y los calcetines, pero la lavadora sigue a lo suyo,  a dar vueltas y vueltas, mezclando el detergente y el suavizante con la ropa..

Lo extraordinario es que muchas veces los pares de calcetines que entraban en el cesto de la ropa sucia no salían de la lavadora tras el correspondiente centrífugado o sólo salía uno suelto. Daba igual.Hemos aguantado años mezclando calcetines con la misma tranquilidad que tirábamos de los euros para tapar vergüenzas y vivir a todo trapo. Unos se ponían un palacete en su vida colocando informes repletos de vaguedades o se lo llevaban muerto en forma de comisiones, otros pasaban de la alpargata al Porsche subvencionado con la venta de unos terrenitos y mientras, una gran mayoría  se reía del que pagaba por comprar un billete de metro. "Para qué pagar si te puedes colar, hay que ser tonto" es lo que se puede leer en el pensamiento de ese españolito que no hace colas y pisa el acelerador por el arcén de los listos en pleno atasco. Dichosa picaresca. La falta de conciencia social es tan española como la furia de la infantería que acojonó a media Europa. Pero es la carencia de conciencia social lo que nos hace estar tan lejos de la Europa. Y mientras, la lavadora a lo suyo. La malo es que la lavadora da señales inequívocas de que no puede más.


Esa lavadora es la Europa del euro, la misma que nos ha construido carreteras, vías de tren de alta velocidad, potabilizadoras... y tantas y tantas cosas como podamos imaginar con cargo a los fondos de desarrollo regional. Hoy la Europa del euro no resiste, cruje. Llega la hora de refundar Europa para que tenga un verdadero gobierno económico y una estricta disciplina presupuestaria sobre la deuda y el déficit, con fuertes sanciones a los países que no cumplan. Angela Merkel no se cansa de repetir que la solución no son los eurobonos y que es la unión fiscal lo que va a salvar la zona euro. Merkel y Sarkozy tienen la sartén por el mango. Otros, como Mariano Rajoy, no tienen más remedio que aceptar, sí o sí, lo que Alemania y Francia decidan, y aplicarlo en España.

Dentro de unos días, el 8 y el 9 de diciembre, el euro se juega su futuro en la cumbre más importante desde que el euro empezó a correr por la vieja Europa. Los países de la zona euro tendrá que elegir entre dar un paso adelante o caminar en un alambre sobre el vacío.  Ahora la lavadora sigue siendo la misma, la ropa sucia también es nuestra y si queremos seguir pagando en euros ya nadie  podrá perder calcetines por el camino.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Regalos para la Constitución: un largo puente, ‘okupas’ y tranvías


La Constitución Española cumple 33 años, un tercio de siglo, y en Madrid se celebra por adelantado. Como si se tratara de un lifting, la celebración de la Carta Magna cada vez se estira más. Y es que cada año se celebra más pronto, en esta ocasión con cinco días de adelanto. Mientras la crisis aprieta y el futuro del euro está en el alero, el jugoso puente laboral que se avecina es capaz hasta de adelantar el brindis por un documento de consenso y unidad que ya ni se celebra el 6 de diciembre. Pero con puente o sin él, la sede del Gobierno regional en la Puerta del Sol volvió a acoger un acto tradicional que tuvo como protagonista en los pasillos y corrillos los cantos de sirena para reformar el texto de 1978, el encierro del alcalde de Parla, José María Fraile, para defender su tranvía o el tono casi mitinero de la todavía delegada del Gobierno, Dolores Carrión, para defender su actuación ante el movimiento okupa que igual que toma un hotel o un teatro también se instala sin miramientos en edificios públicos de Madrid.

La concordia y el consenso que se desprende de la Constitución se respiraba el pasado jueves en la Puerta del Sol y la presidenta regional, Esperanza Aguirre, así lo puso de manifiesto en una intervención en la que destacó que en estos momentos de dificultad habría que fijarse más que nunca en la Constitución para salir de la crisis. El mensaje de Aguirre no se quedó ahí y aprovechó la intervención  para destacar el “legado histórico y cultural” de una gran nación como España y que “sólo algunos españoles acomplejados ponen en cuestión". Y es que la Constitución siempre abre una tregua en la batalla política.





Aunque las formas se guardaron, el morbo del acto estaba en la presencia de Dolores Carrión, delegada del Gobierno en la Com unidad de Madrid y a la que el Gobierno regional coloca en el centro de sus críticas por no impedir la okupación de edificios. Entre copas de cava y buenas maneras, Carrión coló en su discurso, en su último acto oficial, una encendida defensa de su labor pese a que los populares madrileños claman contra ella porque en Madrid hay siete edificios ocupados y la Delegación del Gobierno mira hacia otra parte. Y según Carrión, donde mira es a la Constitución porque presumió de haber desempeñado su cargo “siempre con a ley en la mano”. El Gobierno regional, claro está no piensa lo mismo, y responsabilizan a Carrión que no haya actuado ante los okupas enviando a la policía.

Los consejeros de Aguirre claman contra la barra libre con los okupas, aunque si llama la atención alguna de las declaraciones oficiales es la de Percival Manglano. Después de brindar por la Constitución y tras la tregua que da el solemne acto de cada año, entró en la Asamblea de Madrid para el pleno de los jueves y lanzó una frase lapidaria: “Me parece que el germen del totalitarismo okupa está germinando porque la Delegación de Gobierno se ha rendido sin vergüenza, sin condiciones y sin dignidad”. 

Y si hay que hablar de okupas, salvando las distancias, el que también se apuntó a la moda de atrincherarse por las bravas fue el alcalde de Parla, José María Fraile, que montó su show particular en la sede regional en una representación teatral sin entradas a la venta. Tras una noche teatrera, animada por las redes sociales, consiguió que fuera uno de los asuntos más comentados en el acto de la Constitución, entre canapé y canapé.

Fraile pasó más de un día en la Real Casa de Correos, desde la nueve y media de la mañana del miércoles hasta las doce de la mañana del jueves, por una deuda que tiene el ayuntamiento en la gestión del tranvía que sólo las dos empresas implicadas podían solucionar. Y así fue, Alstom, que se encarga del mantenimento, y Tranvía de Parla negociaron, limaron sus diferencias, cerraron un calendario de pagos y el tranvía volvió a circular desde el jueves por la tarde. Fraile, eso sí, se quedó al acto de la Constitución y salió de la Real Casa de Correos como había venido, sin un solo euro de la Comunidad para tapar la deuda municipal de un proyecto faraónico impulsado por su antecesor, Tomás Gómez.